Usos y costumbres del verano

La maleta

Qué fastidio de cosa. Mucho más sencillo resultaba llenar un cofre. Bastaba un silbido y los criados lo dejaban todo perfecto y doblado. Ahora llevo tres horas silbando delante de esta moderna maleta inteligente y nada se mueve, excepto yo, que no paro de hacer círculos a su alrededor, examinándola como si fuera un ovni. Esta indignante quietud significa que al final tendré que hacerla yo mismo. Lo estoy viendo venir. ¿Qué clase de sociedad dejaremos a nuestros nietos? ¿Para qué ha servido el esfuerzo liberador de Bernard D. Sadow inventando la maleta con ruedas? ¿Cómo nos ha pagado la historia la evolución de la madera a estos actuales materiales tan livianos? Está muy claro: con la traición. Solo desde la traición y el odio innato a los viajeros se puede entender que en pleno siglo XXI tengamos que estar aún haciendo maletas para ir o volver de vacaciones.

SI VAS EN AVIÓN
En este asunto de las maletas hay que pensar bien antes de actuar. Si tenemos en cuenta las estadísticas de pérdida y destrozo de equipajes, es muy probable que no te compense dedicarle muchas horas a hacer la maleta, si planeas regresar a casa por los aires. Guárdate las cosas realmente valiosas en el bolsillo. Y luego tíralas a la basura antes de embarcar. Nada de eso se puede subir al avión. 

SI VAS EN COCHE
Casi siempre viajo en coche. Y si no viajo en coche es porque lo hago en automóvil, que resulta mucho más cómodo. En cualquiera de los casos hay dos pesadillas que te persiguen durante todo el trayecto, o más bien antes de iniciarlo. Me refiero por supuesto a la maleta y el maletero. Es indescriptible esa sensación de ver que has llenado ya el maletero y descubrir al girarte que te faltan seis maletas por meter. Te miran en el suelo de la acera con una impertinente media sonrisa. Para evitar esta espantosa situación, vacía el contenido de las maletas directamente en el maletero y dale las maletas a cualquier compañía aérea de bajo coste para que las pierda cuanto antes. Al llegar a casa, si quieres redondear el plan, aparca directamente junto a la lavadora.

JERARQUÍA
Dicen los estudiosos que la clave de una buena maleta está en la jerarquización de su contenido. Pero no sé qué esperas exactamente de unos señores capaces de pasarse horas y horas estudiando algo tan estúpido como una maleta. Si no eres capaz de jerarquizar correctamente tu maleta, olvídate de los estudiosos, y aprieta con todas tus fuerzas. Rara vez se rompe.

EL ANUNCIO
No recuerdo la marca. Pero había un anuncio en el que alguien muy torpe tiraba una maleta por las escaleras y rebotaba majestuosamente hasta llegar al final, sin romperse. La gran duda de esta promoción se encuentra en el estado del interior de la maleta. Lo he probado y, especialmente si te gusta comprar cristalería cuando estás de vacaciones, no lo recomiendo. No tires tu equipaje por las escaleras si no estás seguro de que no volverás a necesitarlo. Esta norma sirve para equipajes y casi para cualquier cosa que se te ocurra arrojar escaleras abajo.

HACER LA MALETA
El español está bien pero tiene cosas inexplicables. Por ejemplo, la hache, que no suena pero se usa con normalidad, como si fuera muy razonable incluir letras por ahí que no hacen ruido y que no aportan nada. Tampoco algunos verbos tienen sentido. Hablamos de hacer la maleta cuando es evidente que ya viene hecha de fábrica, nuestra única misión es llenarla. Hablamos de ‘hacer de tripas corazón’ y yo jamás he conseguido tal cosa, y además me he hecho muchísimo daño en el intento. Y hablamos también de ‘hacer la cama’ cuando queremos decir ‘estropearnos la espalda’. Como activista de la lengua que soy, a ratos, creo que deberíamos erradicar la expresión ‘hacer maletas’ y cambiarla por ‘hacer puñetas’, que es lo que realmente deseamos cada vez que tenemos que ponernos a hacer maletas.

LAS RUEDAS LATERALES
Uno de los avances más significativos en el mundo del equipaje son las ruedas giratorias que permiten arrastrar la maleta lateralmente por la calle. Resulta mucho más cómodo y seguro llevar tu maleta al lado que llevarla detrás. Y además, de la maleta del final de verano no te puedes fiar. Pesa muchísimo y tiene muy mal carácter. Mejor no darle la espalda. Las autoridades lo ocultan porque no interesa que se sepa, pero cientos de turistas mueren cada año vilmente asesinados por sus maletas. Un drama.

TIPOS DE CIERRE
Los antiguos baúles tenían unos cierres geniales, de un solo clac –no sé cómo se dice en cristiano-, y que nunca se atascaban. Ahora la gente joven, ya se sabe, lo hace todo de cualquier manera, y las maletas esas tan sintéticas llevan unas cremalleras que no son como las de antes, así que se atascan constantemente. 
Hay dos grandes escuelas textiles violentamente enfrentadas por el asunto de las cremalleras obstruidas. Los del Tirón Con Toda Tu Alma (TCTTA) y los del Retrocede y Bascula (RB). Mis simpatías eternas y definitivas para los TCTTA. La gente que apoya a los RB son los mismos que deshacen las madejas de cables en las bolsas de los ordenadores portátiles, y que son incapaces de enchufar el cargador del móvil si tiene algún nudo, por si acaso la corriente se hace un lío, se calienta el nudo, se funde el plástico, salta una chispa, alcanza una manta, salta la tragedia a las cortinas, todo se llena de humo, el fuego trepa por la cama, y finalmente mueren abrasados en la más extrema inconsciencia de la madrugada.

las maletas copia_result Todo por un nudito en el cargador. Sencillamente, no se puede vivir así. Sea cual sea el nudo o la obstrucción, tira con toda tu alma y que te quiten lo tirado. Esto excluye muy especialmente la obstrucción de alimentos en la garganta. No se recomienda meter la mano y tirar, ya que el paciente podría propinar un mordisco reflejo. Hay un montón de tipos sin mano que van por la vida asegurando que han sufrido el ataque de un tiburón, pero con evidente aspecto de haber intentado desatascar el gaznate de algún allegado tirando con sus propias manos.