Usos y costumbres del verano

Manual del buen ladrón

Manual del buen ladrón

Durante el verano se multiplican los robos. Cada año nos enteramos por el telediario de que han llegado los ladrones, y por tanto, de que se han quedado las casas vacías. No pierdas la oportunidad. El año ha sido duro y es hora de hacer tu agosto.



EL TIRÓN

De todos los robos callejeros es el más torero. Se trata de acercarse a la presa con una elegante y creciente carrerita, pero en vez de asestarle dos banderillas, tira fuerte de su bolso y corre como si te persiguiera Miley Cyrus para casarse contigo.

Tras el tirón se forma un tumulto. La víctima chilla e insulta. La gente busca un culpable, escrutando caras con su mirada, entre el pánico y la ira. Mientras corres, grita “¡Ha sido el de rojo!”, y todo resulto. Norma número 1: nunca vayas de rojo.

Un hombre nunca debe abrir el bolso de una dama. El buen ladrón nunca pierde las formas. Así que pide a alguna ladrona de confianza que te ayude a registrar el bolso a cambio de quedarse con él, mientras tú te llevas el contenido. Si no encuentras ninguna cuatrera amiga, pide referencias en algún centro sindical andaluz.



INTRODUCCIÓN AL CARTERISMO

El carterismo es una práctica muy saludable para el verano. Los turistas exponen sus carnes, y con ellas sus posesiones. El carterista no ve una nube de turistas con cartera haciendo cola para entrar a la Galería Uffizi en Florencia. El carterista ve una nube de carteras con turista haciendo cola frente a la caja de recaudación de la Galería Uffizi en Florencia, donde por cierto hay un montón de obras perfectas que valen un pastón.

Esta práctica, a menudo denostada por los ladrones de guante blanco, encierra también algunos peligros. Si robas carteras de españoles lo más normal es que en vez de amasar euros, colecciones telas de araña.

Lo mejor del carterismo es que no está sujeto al abusivo impuesto de donaciones.



EL GRAN GOLPE

Debes planearlo con tiempo. Y sobre todo, vestirte bien. Es patético cuando detienen a esos ladrones famosos, se filtran las imágenes de seguridad del banco, y aparecen en el telediario disfrazados de señoras, con una media color carne en la cabeza, o ataviados como el del medio de los Chichos actuando en Las Vegas.

Lo ideal es que des el golpe tu solo. De otro modo tendrás que repartirlo al salir y acabaréis discutiendo en el coche de policía. Si se da el caso, modérate. Ya que las esposas impiden dar un puñetazo a tu socio, también esposado, es habitual que en la disputa los cacos decidan agredirse de la única forma posible: el cabezazo. Lo he probado y duele. Sobre todo si al otro le da tiempo a retirar la mollera y protegerse con las esposas.

En cuanto a dónde dirigir tu golpe, piensa que todo ha cambiado mucho. Ahora robar un banco no tiene sentido. ¿No ves que están quebrados? Es mejor que dirijas tu ataque hacia algún lugar donde se supone que no debería haber pasta. Por ejemplo, atraca el colchón de la casa de campo de algún ex ministro.



EL PELOTAZO

No es estrictamente un robo de verano. Y tampoco suelen practicarlo el tipo de chorizos con los que te juntas a jugar la partida. Su botín es tan elevado como el de los ladrones del gran golpe, aunque su buen gusto para invertirlo posteriormente deja bastante que desear. El pelotazo se da con ayuda de un concejal, bien regado de marisco y vino caro. Lo fundamental para que salga bien es que en la negociación del golpe sueltes muchos tacos y expresiones como “¡coño! Es que te quiero un huevo, cojones”. Si tienes muchos amigos en la judicatura, puedes añadir: “aprovecho para enviar un saludito al juez y al que esté de turno hoy en el CNI”. La educación siempre por delante.



ROBO CIBERNÉTICO

El robo cibernético carece de la emoción y el romanticismo del que siempre ha hecho gala la profesión. Sin embargo, el verano es muy largo y da tiempo a todo. Lo fundamental para el éxito de este ciber-golpe es que cuentes con un cómplice. El perfecto lo encontrarás encerrado en su oscura habitación. Se llama Jorgito, tiene 13 años, y lleva diez sin separarse de su ordenador.



EL TIMO

Existen mil variantes. Tantas que me pierdo. Si quieres la mejor formación sobre este asunto, pide asesoramiento a cualquiera que se encargue de escribir programas electorales.



EL ATRACO CON ARMAS

El atraco con armas lo complica todo. En cualquier establecimiento, si lo haces con pistolas de plástico, lo normal es que se den cuenta y te muelan a palos. Nunca lo intentes en el supermercado. En esta vida siempre, siempre, siempre, hay un policía de paisano especialista en artes marciales comprando sal.

Saca de tu cabeza cualquier tentación de llevar a cabo tu atraco con armas de verdad. Tendrás que ingeniártelas para dar el golpe de otra manera. ¿No ves que es ilegal la posesión de armas en España?



DESACTIVAR UNA ALARMA

La forma más eficaz de desactivar una alarma es asaltar una casa que no tenga alarma.



DESTRUIR LAS PRUEBAS

Es muy importante que no dejes rastro alguno. La policía científica podría seguir tus huellas y estropearte el verano. Mi consejo es que actúes siempre en compañía de tu perro. Y a la hora de abrir puertas, empuñar un arma, o conducir el coche que vas a abandonar junto al banco, le cedas el testigo al perro. Eso les desconcertará. Supongo que no tardarán en meter a Pluto en chirona.



EL GOLPE DEFINITIVO

Es el que te das cuando intentas escapar de la policía a zancada limpia, mirando hacia atrás, y te cruzas de frente con uno de esos suicidas que caminan a gran velocidad absortos en sus teléfonos móviles.