¡Feliz Año Nuevo!

¡Feliz Año Nuevo!

Amig@, feliz año 2018. Como los niños cada curso, tú y yo acabamos de estrenar la libreta de las 365 páginas. Para ser felices y construir felicidad, vamos a procurar no hacer tachones; vamos a  poner cuidado para llegar al final con buena letra. Nuestro  Maestro es el Señor, que hace brillar su rostro sobre nosotros y nos concede su favor.

Las páginas de nuestra libreta de 2018 vamos a llenarlas de  sabor de  felicidad. Vamos a escribir en ellas, con esmero, que la felicidad la encuentro dentro de mí, en lo más profundo de mi ser; sabiendo que las mejores posesiones son las del corazón; conscientes de que la felicidad florece más en los corazones sencillos que en los saturados de cosas; sonriendo a todo lo que nos  rodea; abriendo los ojos y los oídos para descubrir las vetas de poesía que hay en todas las gentes y en todas las cosas. 

En las páginas de nuestra libreta de 2018 vamos a dibujar, con tino, que el sabor de la felicidad está en lo cotidiano. Y nos disponemos a disfrutar el encanto de una melodía, la caricia de una palabra amable, la belleza de un paisaje, el sabor de una fruta, la bondad de un corazón sencillo, el hechizo de una conversación amigable, la mirada tierna de un niño, el poder infinito de una plegaria, la acogida imperturbable de una madre, el inquieto balbucear de una mañana o la despedida hermosa de un atardecer.

En las páginas de nuestra libreta de 2018 vamos a pintar, con gusto, que el saber da felicidad. Y somos conscientes de que cualquier edad es buena para aprender. Y, este mes de enero,  nos interesamos por las conferencias de la X Semana de Teología de nuestra diócesis, que nos propone la revista Comunidade de este mes. Y estamos al día en los temas de política provincial, autonómica, nacional y mundial, porque siendo ourensanos somos ciudadanos del mundo. Y cultivamos nuestra formación profesional, económica, cultural y religiosa, porque solo así seremos personas completas. 

Amig@, un amigo común acaba de enviar este mensaje para todos: “Buen calzado para caminar, luz que ilumine el camino, ilusión en el corazón, y un horizonte a que dirigirse. No es necesario mucho más, en este 2018 que acabamos de estrenar”. 

¡Feliz Año! E espero que O Carrabouxo non me conteste ¡Feliz Cabrito!