¡A Barrabás, a Barrabás!

¡A Barrabás, a Barrabás!

El mundo es un polvorín, estamos en una situación muy grave. Con motivo de Venezuela, el mundo está dividido, las grandes potencias ya se han pronunciado: Estados Unidos, la Unión Europea y otras naciones, en contra de Maduro; China, Rusia y otras naciones, a su favor. Estados Unidos amenaza con una intervención militar. Con el poder destructivo que actualmente tienen las armas, el mundo puede quedar reducido a escombros. Nadie quiere la guerra pero en el siglo pasado ya tuvimos dos guerras mundiales. 

La situación mundial de inmoralidad y corrupción ha llegado a su paroxismo. En las naciones que eran cristianas, principalmente Occidente, tiene un parecido al relato evangélico, cuando Pilatos presentó a los judíos a Cristo y a Barrabás para que eligieran a quien querían que dejase libre, eligieron a Barrabás que era un malhechor. Se habla mucho de paz, libertad, derechos humanos, de democracia, pero en realidad han renunciado a Cristo y han elegido a Barrabás.

Las leyes perversas e inmorales que han aprobado, con la muerte de millones de los seres más inocentes e indefensos, la destrucción de la familia, la desnaturalización de los niños desde su más tierna infancia, etc. han llevado a la sociedad a una situación insostenible que reclama con urgencia una purificación. 

Aunque esta sociedad en su mayoría es laica y han renunciado a Dios, recordaremos la frase que dijo el papa Juan Pablo II: “La causa de las guerras es el pecado”.
 

Por Manuel J. Diz Vázquez (Xinzo de Limia) el
20/02/2019 09:57 h.