Más nacimientos que defunciones
(1) Al frente del Registro civil se halla D. Amadeo Areán Álvarez, cuyos 26 años de servicios en tal oficina -lleva en ella desde 1933- se traducen en un perfecto conocimiento de cuantas cuestiones afectan a la misma.
- ¿Qué tal se ha portado 1959 demográficamente?
- No mal del todo, según el punto de vista desde donde se mire.
- Por ejemplo, relacionándolo con 1958.
- En ese caso la comparación puede considerarse favorable al último año.
- Empecemos por los nacimientos ¿Cuántos se han registrado en uno y otro?
- En 1958 tuvimos 1.165, en tanto que en 1959 el total ha sido de 1.274.
¿Más hembras que varones, como siempre?
- Al contrario, esta vez hubo más hombres, pues en dicho período de 1959 se registraron 645 hombres y 629 mujeres.
-¿En cuánto a los matrimonios?
- También en 1959 se casó más gente, pues hubo 584 bodas, es decir, 89 más que en el año anterior.
- ¿Cuántos de ellos fueron por poder?
- Veintiséis. De ese número, 24 tuvieron como motivo del otorgamiento del poder el hallarse fuera los varones y dos el estarlo las desposadas. Eso quiere decir que todavía sigue siendo muy grande la desproporción entre orensanos y orensanas que emigran, aunque no son pocos los casos en que los novios son naturales de otros países que se casan con jóvenes a las que conocen en sus visitas a España.
- ¿Ha sido mayor también el número de defunciones producidas en el último año?
- No. También aquí la ventaja existe, pues al morir 14 personas menos que en 1958, hay que considerar a 1959, con sólo 426, también superior en este aspecto.
- Y ya nos quedan las criaturas muertas antes de nacer, ¿cuáles son los datos sobre el particular?
- Esta es la única parte que desentona del resto, pues se han registrado 107 criaturas abortivas en 1959 contra sólo 45 en el 58. La diferencia como puede verse es bastante notoria.
- ¿A qué número asciende el total de certificaciones expedidas en 1959?
- Oscila entre 13.000 y 14.000.
- ¿Se nota la eficacia de la nueva Ley del Registro Civil después del primer año de su aplicación?
- Desde luego, gracias a sus acertadas disposiciones, se facilita mucho el trabajo y se simplifican enormemente los trámites, en especial para la resolución de expedientes.
- ¿Cree que es fácil el error del sexo, o sea que aparezca inscrita una mujer como hombre o viceversa?
- Antiguamente, sí, puesto que al emplearse la palabra niño o niña era fácil interpretar de una manera u otra. Pero actualmente la cosa ha cambiado, ya que se hacen constar las palabras varón y hembra, según los casos y como por otra parte es preciso presentar el libro de familia para reseñarlo en el acta y extender seguidamente en dicho libro el nacimiento, caso de haber una equivocación el interesado se da inmediatamente cuenta de ello. Aquí tuvimos varios casos dos de ellos muy recientes. Uno aún está por resolver por no preo-cuparse de ello los interesados. Se trata de una religiosa que esta inscrita como varón. El error se descubrió cuando un hermano quiso librarse de ir a la mili como hijo de viuda sexagenaria, pues al querer demostrar que era el único varón soltero, apareció otro hermano, que no era sino la monja.
También hemos tenido uno cuyo expediente ha quedado resuelto se trata de un vecino de La Peroja que inscribieron como niña siendo varón. No obstante cumplió el servicio militar y se casó.
(F. Álvarez Alonso 1960)