Lunes 21 de mayo de 2012
última actualización: 13:24
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Los viejos delitos han encontrado en la informática e internet un nuevo modo de expansión. La generalización de estas herramientas ha tenido como efecto la explosión de delitos especialmente adaptables a las nuevas tecnologías. Uno de ellos es la pornografía infantil. La Fiscalía de Ourense abrió 18 diligencias penales a lo largo de 2008. La cifra cobra magnitud cuando se sitúa en perspectiva sobre otros años. En 2007 y 2006 sólo hubo una actuación. Ninguna en los años anteriores.
El delito ha girado a internet y ha descubierto nuevos nichos para prosperar. La web permite, de hecho, perseverar en viejas fechorías bajo nuevas plataformas. Fundamentalmente se trata de ahondar en estafas y fraudes económicos, aprovechando el mayor desarrollo del comercio electrónico y el volumen de negocios realizados a través de este medio. La forma en que se sustancian estos ataques contra el patrimonio económico son transferencias electrónicas ilegítimas o vaciado de cuentas, y operaciones fraudulentas de compraventa a través de la red. Una tercera modalidad delictiva que ha ganado dimensión a la sombra de las nuevas tecnologías, es la pornografía infantil.
Ourense, según fuentes de la Fiscalía, no es un escenario en el que se exhiba la delincuencia cometida a través medios informáticos. Aunque no menos cierto resulta que las diligencias penales abiertas por asuntos relacionados con la pornografía infantil, pasaron de una en el año 2007, a 18 en 2008.
Este salto ‘se explica desde una actuación policial plenamente efectiva’, señalan desde el Ministerio Público. Y en la práctica totalidad de los casos tiene que ver con la posesión de material pedófilo en ordenadores, cuyo rastreo e investigación policial frecuentemente viene dado por a su vez investigaciones supraprovinciales.
La Fiscalía del Tribunal Supe rior de Xustiza de Galicia alerta de la nueva ‘realidad que ha supuesto la aparición de la informática en general, e internet en particular’, al desembocar en ‘nuevos hábitos’ que afectan también al modo de delinquir. En ese sentido, y para mejorar los instrumentos con los que combatir el delito, propone reformas legislativas que, entre outras cosas, ‘tipifiquen la apología de la pedofilia’, o apliquen ‘subtipos varios de reproche penal a la mera posesión de pornografía infantil en la medida que ésta es cada vez más dura’.