Sábado 11 de febrero de 2012
última actualización: 17:04
última actualización: 17:04
Última hora:
El San Martiño acostumbra a ser una fiesta profundamente ourensana, en mitad de la semana y siempre concurrida. El tiempo ayudó y el día de San Martiño ejerció su poder de atracción arrastrando a miles de ourensanos a los magostos organizados a lo ancho y lo largo de la provincia.

En una de las celebraciones históricamente más enraizadas en la identidad cultural de la provincia, ésta ha dejado de estar vinculada exclusivamente al contexto de la noche, la oscuridad y el fuego. En puntos de la ciudad como Velle o Camelias, los vecinos se reunieron ya al mediodía para degustar otros productos típicos de la provincia, y usar la castaña como guinda. Al declinar la tarde emergieron las llamas en Eiroás, Barrocás, O Pino... y un sin fín de puntos.