Sábado 11 de febrero de 2012
última actualización: 23:09
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La depuradora del Concello de San Cibrao un día más volvió a trasladar al río Barbaña un vertido de naturaleza espumoso. Ocurrió entre las cuatro y las cinco de la tarde de ayer, según informaron fuentes de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, que apenas tuvo conocimiento de estos hechos, trasladó al cauce del río a varios guardias fluviales, así como al comisario de aguas, para tomar muestras tanto depuradora abajo, como depuradora arriba.

La presencia de los agentes en el terreno, según las mismas fuentes, permitió constatar 'visualmente' que la espuma detectada en el agua procedía de la depuradora de San Cibrao, aunque si bien en esta ocasión el vertido 'no era escandaloso', y fue posible atajarlo en un plazo breve de tiempo. A lo largo del día de hoy, se espera que transciendan los primeros resultados de las muestras, que abarcarían el ph del agua así como su conductividad. Resultados al margen, no se constató mortandad en el río. No se apreció ningún pez ni enredado ni flotando. Esta circunstancia, en el criterio de la Confederación, descarta la gravedad del vertido desde el punto de vista cuantitativo. La analítica esclarecerá qué alcance posee desde el punto de vista cualitativo.
Desde el Concello de San Cibrao, su teniente de alcalde, Pedro Fernández, confirmó que en efecto la depuradora vertió espuma al Barbaña, si bien a su vez -aseguró- 'la espuma estuvo entrando en la depuradora desde alguna de las empresas a las que presta servicios, ubicadas en los polígonos industriales de Barreiros, San Cibrao das Viñas y Pereiro de Aguiar.
El Concello estudia acudir a la fiscalía de medio ambiente
Fuentes del Concello de Ourense aseguraron ayer que, ante los 'reiterados' vertidos de la depuradora de San Cibrao al río Barbaña, estudiarán acudir a la Fiscalía Especial de Medio Ambiente para que emprenda las actuaciones que considere necesarias dada 'la gravedad de la situación'.
El de ayer es el tercer vertido de cierta relevancia que la depuradora traslada al río Barbaña desde el 24 de julio pasado, cuando liberó elementos altamente tóxicos (fósforo, aluminio, zinc, cobre, magnesio) que provocaron la mortandad de 17.000 peces. Más recientemente, el 8 de enero, se detectó una sospechosa espuma en el cauce del río, cuyo seguimiento acabó llevando a la depuradora.