Sábado 11 de febrero de 2012
última actualización: 20:34
última actualización: 20:34
Última hora:
Los dos representantes de la empresa Afiador Produccións, Daniel Conde Campos y Omar Bouzo Díaz, comparecieron ante el titular del Juzgado de Instrucción 1 de la ciudad en relación a la querella criminal por prevaricación y falsedad documental presentada por el fiscal jefe, en la que el PP está personado como acusación particular, por la pretendida adjudicación por parte del BNG de un contrato para la explotación de paneles y publicidad por un periodo de 40 años.
Pero los socios de la empresa se acogieron a su derecho de no declarar ante el magistrado. Eso sí, no sin cierto victimismo, ya que aclararon que en este asunto deberían estar como perjudicados no como imputados, ya que incluso habían tenido que acudir a operaciones crediticias.
La empresa Afiador Produccións Sociedad Limitada irrumpe en el Concello de Ourense el 15 de enero de 2008 , planteando su oferta. Quince días después el jefe del servicio de Turismo, Elías Domínguez, también imputado, la informa favorablemente, con lo cual el 4 de febrero el entonces primer teniente de alcalde, Alexandre Sánchez Vidal, firmó un convenio con la empresa, tres días antes de que en una notaría de Ourense se otorgue escritura de constitución de la citada compañía mercantil.
La explotación de los paneles publicitarios le hubiera generado a Afiador una facturación nada desdeñable, según recoge el fiscal en su querella.
Cifra en 8,4 millones de euros la posible facturación anual, en base a una hipotética explotación basada en la plena contratación de los tiempos de publicidad ofertados.
El alcance, más allá del volumen de negocio anual, tendría una mayor repercusión en la medida en que se proponía una vigencia de 40 años. De esta forma, sólo con el mantenimiento de las cifras que maneja el ministerio público, la facturación total hubiera podido superar los 330 millones de euros en cuatro décadas.
La querella hace notar que desde la empresa, es decir, los querellados Omar Bouzo y Daniel Conde, habían empezado a ofertar al mercado la publicidad de los paneles previstos para Ourense, desde al menos septiembre del 2008, habiendo realizado diversos anuncios de empresas que tenían comprometida la contratación de publicidad en las pantallas. La misma empresa se comprometía, con coste cero para el ente local, a hacerse cargo de la publicidad institucional (el 50% del total), dándole la opción de ser el primero en escoger el 25% del tramo horario.