Sábado 11 de febrero de 2012
última actualización: 07:41
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La portavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Gabriela Bravo, ha señalado que 'el hecho de hablar bien de un juez no constituye ninguna injerencia en la actuación judicial', en alusión a las manifestaciones de apoyo vertidas el pasado fin de semana por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, respecto del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, incurso en tres causas penales en el Tribunal Supremo.

Preguntada por este asunto durante su intervención en el foro Aragonex, organizado por Renfe y el Gobierno de Aragón, Bravo indicó que la declaración institucional emitida por el CGPJ el pasado lunes, exigiendo a los responsables políticos el máximo respeto a la función de los jueces, 'no ha sido la respuesta a las manifestaciones del presidente del Gobierno', quien alabó la valentía de Garzón en su lucha contra ETA.
'Ninguno de los vocales del Consejo entendemos que el hecho de hablar bien de un juez constituya injerencia en la actuación judicial, sobre todo cuando transmites a la sociedad tu respeto por las decisiones judiciales', insistió Bravo.
CRÍTICA SISTEMÁTICA
Añadió que, con su declaración institucional, el CGPJ no trató de 'responder a nadie en concreto, como se ha pretendido transmitir por parte de los medios de comunicación', sino 'salir al paso de ese ambiente de crítica sistemática directa a la propia institución a través de artículos de opinión, entrevistas y manifestaciones'.
Bravo explicó que lo que Consejo trató de trasladar a la opinión pública es que necesitan 'que el respeto institucional garantice la independencia del Poder Judicial'.
Sobre las valoraciones que desde distintos sectores de la sociedad se realizan sobre los procesos que afectan al juez Garzón, Bravo señaló que desde el CGPJ se respetan tanto las valoraciones de apoyo al magistrado como las que expresan conformidad con los procedimientos admitidos a trámite contra él.
'No considero que un procedimiento judicial pueda equipararse a un acto terrorista -dijo Bravo-. Porque esto es ir mucho más allá de lo que debe ser una sana crítica. No compartimos que los procedimientos judiciales puedan ser considerados actos de terrorismo psicológico'.