Sábado 11 de febrero de 2012
última actualización: 19:37
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La posibilidad de que se puedan construir factorías en zonas naturales, como cabo Touriñán, se mantiene como el principal escollo en la elaboración de la reforma de la ley del suelo, ya que se oponen socialistas y nacionalistas, mientras el PP lo defiende.
La ponencia de la reforma de la ley del suelo terminó hoy sus trabajos, mientras el lunes se someterá el texto a la aprobación de los grupos. El BNG ya ha anunciado su voto en contra, mientras el PSdeG no lo ha precisado, ya que lo deberá decidir todavía la dirección del grupo y del partido.
El popular Román Rodríguez destacó, tras la reunión, que existe un porcentaje ‘altísimo’ de artículos de la norma que han recibido unanimidad. Apuntó también que la reforma permitirá ‘dar una salida’ a las construcciones industriales ‘de carácter espontáneo’, algo en lo que están de acuerdo PSOE y PP, dijo.
Además, reiteró que los populares consideran que la norma debe posibilitar el desarrollo de actividades residenciales o económicas en espacios naturales ‘con las máximas cautelas posibles’.
‘Nuestra filosofía, destacó el diputado del PP, es 'huir de no hacer y hacer bien', de forma que todo lo que se promueva sea ‘constructivo’ y cuente con parámetros de sostenibilidad, mientras apostó por dar vía a las piscifactorías ‘cumpliendo siempre la normativa estatal y europea, que es de gran exigencia’.
Por su parte, la nacionalista Teresa Táboas recordó que su grupo ya pidió la devolución del texto, hecho ‘con prisa, sin el sosiego que se precisa para un análisis profundo’, al tiempo que lamentó la ‘falta de norte’ del PP en materia de ordenación del territorio.
La parlamentaria destacó que en el BNG ‘no nos vamos a mover’ en su oposición a que en los espacios que cuentan con cualquier tipo de protección medioambiental se puedan autorizar piscifactorías. ‘Esto tiene nombre y apellidos: Touriñán’, señaló.