La próxima aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental del AVE entre Ourense y Vigo permitirá desbloquear el trazado, uno de los más retrasados de la alta velocidad gallega.

Viaducto sobre el río Portos, que enlaza los túneles de Formigueiro y A Burata, en la línea del AVE Ourense-Santiago. (Foto: MIGUEL ÁNGEL)
El Ministerio de Medio Ambiente anunció, el pasado 1 de marzo, que dará el visto bueno al trazado presentado por Fomento, seleccionando las alternativas denominadas Carballiño Norte y Cerdedo Sur. Por el momento, esta Declaración de Impacto Ambiental todavía no se ha publicado en el BOE, trámite esencial para dar por aprobado el recorrido. En todo caso, este trazado supone la construcción de un tramo nuevo de 54 kilómetros de longitud. La obra conectará con la línea de alta velocidad entre Ourense y Santiago a la altura de Carballiño, después de recorrer 20 kilómetros desde la ciudad. Mientras, enlazará con el Eje Atlántico al norte de Pontevedra, a unos 40 kilómetros de Vigo. De este modo, el trazado total entre Ourense y Vigo se sitúa en 114 kilómetros.
El trazado de nueva construcción tiene una gran dificultad orográfica -según los técnicos, su complejidad es superior a la del AVE a Santiago, pero no alcanza la de la zona de Lubián-. De hecho, el 94% del recorrido está conformado por túneles y viaductos. En concreto, según los últimos datos facilitados por el Ministerio de Fomento, en los 54 kilómetros hay ocho túneles con una longitud superior a 39 kilómetros y 14 viaductos que superan los 10 kilómetros, con lo que sólo cinco kilómetros estarán en superficie.
Trámites
La tramitación de la línea de AVE entre Ourense y Vigo se inició en el año 2000. Entonces se pensaba construir un nuevo trazado siguiendo el actual por el río Miño (de 130 kilómetros), pero en el 2003 se decidió realizar un trazado nuevo, más al norte, que permitiese dar servicio también a Pontevedra. De ahí surgió el trazado actual (denominado 'variante de Cerdedo'), de 114 kilómetros, si bien hay técnicos que discrepan con este proyecto y defienden un trazado más directo entre Ourense y Vigo, cuya longitud sería de algo más de 80 kilómetros.
En todo caso, el Ministerio de Fomento sigue adelante con la variante de Cerdedo, del que en 2007 se publicó el estudio informativo y ahora está próxima la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental en el BOE. Una vez que esto ocurra, el ministerio ha anunciado la inmediata contratación conjunta de proyecto y obra de construcción. De este modo, se dará celeridad a los trámites, en lugar de realizar su contratación por separado, como ocurre habitualmente (pues, según la Administración, ofrece más garantías de que los proyectos se realizan correctamente).
Asimismo, Fomento está planteando un sistema de financiación mixta público-privada para la construcción del tramo, cuyo coste se estima en 1.900 millones de euros. De este modo, empresas privadas aportarían capital para la obra, a cambio de un canon de explotación entre en servicio.
Por último, el plazo de entrada en servicio constituye una de las mayores preocupaciones en las ciudades que enlaza esta línea. El Ministerio de Fomento ha asegurado que el tramo estará operativo en 2015, plazo que los técnicos en obras públicas rechazan asegurando que es inviable y teniendo en cuenta los plazos que tardan otros tramos de AVE. Así, tomando como ejemplo la línea Ourense-Santiago (en la que también se licitaron conjuntamente proyecto y obra, como se va a hacer en la de Vigo), los proyectos comenzaron a elaborarse en enero de 2004 y las obras no concluirán -según lo previsto- hasta finales de 2011, es decir, ocho años. De este modo, el AVE de Vigo (un tramo de menor longitud, aunque más complejo orográficamente) no estaría finalizado hasta el año 2018.
Desde Carballiño hasta Barro a 300 kilómetros por hora
La conexión de Ourense con Vigo y Pontevedra a través de Cerdedo por alta velocidad ferroviaria permite a Fomento sacar a concurso de manera conjunta el proyecto y la obra, aunque el Ministerio todavía no ha ejecutado una decisión al respecto, ya que el visto bueno de la declaración de impacto ambiental todavía no se ha conocido hasta hace pocas semanas. La infografía superior, que muestra y resume el trazado de la alta velocidad entre estas ciudades gallegas, explica por donde discurrirá la línea, que atraviesa algunas áreas de la Red Natura, de ahí que se hiciera alguna modificación, y que en realidad, parte de Carballiño (en el trazado Ourense-Santiago) y finaliza en Barro, donde se une con el Eje Atlántico Además, refleja los plazos de inicio y finalización de las obras, que difieren si los cálculos los hacen los políticos o los realizan los técnicos. Y aporta información del coste estimado, que podría llegar a los 1.900 millones.
Asimismo, la información superior ofrece una comparativa entre lo que será el trayecto por AVE y por los demás medios de comunicación entre Ourense y Vigo, en lo que a tiempos se refiere, mostrando como el viaje en alta velocidad reduce los minutos de viaje, ya que este AVE podrá ir, según el Ministerio de Fomento, hasta a 300 kilómetros por hora.