Sábado 11 de febrero de 2012
última actualización: 16:11
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Persona ‘lenta’ para los ‘procesos de identidad’, el cantautor uruguayo Jorge Drexler necesitó ‘quince años’ para ‘asumir que estaba viviendo en Madrid’, pero hoy es un orgulloso habitante del barrio de Chueca que dedica a la capital su nuevo trabajo discográfico, ‘Amar la trama’.

‘Es un disco sobre Madrid y la mayoría de las canciones se grabaron en mi estudio de Chueca’, explica Drexler, en una entrevista con Efe, para definir el carácter de un álbum que se abre a la ‘melancolía luminosa’ tras ‘la angustia de '12 segundos de oscuridad'‘.
‘Resulta más optimista desde el mismo título, que está escrito con la letra 'a', la de los afectos y los suspiros’, detalla el cantante de Montevideo, que en ‘Amar la trama’ (Warner) ha apostado por ‘un tratamiento sonoro totalmente distinto’.
A lo largo de sus veinte años de carrera, el compositor ha experimentado ‘dos cambios cruciales’. ‘Con el disco 'Frontera' empecé a usar los ordenadores, que te dan la oportunidad de trabajar como un artesano en un proceso de increíble poética interna’, afirma.
La segunda de esas evoluciones artísticas se originó en 2008, mientras grababa el directo ‘Cara B’. ‘Aquel disco me hizo interesarme por lo que podía hacer si metía a nueve músicos en una habitación y los ponía a grabar en vivo, como se hacía antes’, rememora.
Ese nuevo concepto creativo es el que Drexler ha encarado en su última obra, que llevó a cabo junto a ‘un trío de viento y otro de percusionistas’. ‘Aportaron una gran vitalidad y colaboraron en conseguir esos sonidos más luminosos y expansivos en las canciones’, manifiesta.
Para sumar ‘espontaneidad y naturalidad’ al proceso, Drexler decidió que una serie de invitados anónimos asistieran a cada una de las sesiones de grabación. ‘En los últimos años me he dado cuenta de que canto mejor si tengo un interlocutor delante; me he esforzado por aprender a comunicar mejor’, declara el guitarrista.