Lunes 21 de mayo de 2012
última actualización: 13:24
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Un conocido escayolista de la ciudad, identificado como J.L.L., de 48 años, pasó 36 días en la prisión de Pereiro por presuntamente violar a su hija, menor de edad, y que se desplaza en silla de ruedas a causa de una minusvalía física y psíquica, cuando ahora fue archivada la causa.
El industrial fuera detenido el 13 de septiembre del 2007 en un bar de Cudeiro después de que su mujer denunciara la supuesta violación, una vez que su hija le confesara los abusos sexuales a los que estaba siendo sometida por su progenitor. La primera violación, según recoge la denuncia presentada entonces, se había producido tres meses antes en Sanxenxo (Pontevedra) y continuaron después en el domicilio del matrimonio en la calle Río Xares de la ciudad.
El empresario permaneció una noche en el calabozo y el titular del Juzgado de Guardia decretó su ingreso en la cárcel de Pereiro, donde permaneció 36 días, hasta que los tribunales de Justicia comprobaron que había indicios de que los hechos denunciados podrían ser falsos. Durante ese tiempo, el Tribunal Superior de Xustiza tuvo que decidir qué juzgado era competente para llevar la causa: si el Instrucción de Cambados, a donde pertenece Sanxenxo, lugar donde supuestamente se produjo la primera violación, o el de Instrucción número 2 de Ourense, por ser donde se practicó la detención y el resto de agresiones denunciadas.
Al final, fue el Juzgado pontevedrés el encargado de las diligencias, que fueron archivadas por falta de pruebas, al dar negativo todas los análisis realizados a la menor. 'Tras la detención, la menor fue examinada en el CHOU y el informe concluye que no hubo penetración', afirmó el abogado del empresario, José Luis Darriba.
El médico forense y los psicólogos que estudiaron a la joven, según consta en el sumario, dudan de la veracidad de su testimonio. El fiscal asegura en su escrito que la denuncia es falsa.
Así, el juzgado pontevedrés archivo el caso, decisión que fue recurrida por la mujer del empresario M.C.P.B., de 46 años, ante la Audiencia provincial de Pontevedra, que acaba de reafirmarse en la decisión del Juzgado de Cambados.