Viernes 10 de febrero de 2012
última actualización: 10:33
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El Ministerio de Fomento ha reconsiderado el calendario de su plan de reforma de los túneles de Folgoso, en A Cañiza, para adaptarlos a las nuevas directrices de seguridad que marca la Unión Europea.

Fuentes del ministerio confirmaron que los propósitos para comenzar las obras en septiembre se han alterado, aunque sin facilitar las razones que han llevado a esta decisión. ¿Se retomará el calendario en octubre? No está decidido. El aplazamiento es, por ahora, sine die. La reacción de cientos de conductores, cuando en los mes de mayo y junio se interrumpió la circulación por ambos túneles alternativamente para ejecutar una primera fase de las reformas, se había traducido en un intenso malestar por los problemas que causaba la alternativa al corte en la A-52. Y es que los vehículos eran desviados por la N-120 a lo largo de 22 kilómetros, uno parte de los cuales transcurrían por un puerto de montaña y, lo que es peor, por el casco urbano de la localidad de A Cañiza.
Los planes iniciales del Ministerio de Fomento pasaban por retomar las obras nada más comenzar septiembre. Los miles y miles de conductores que hacen uso diariamente de la A-52, un vial clave para conectar Galicia con la meseta, temían la llegada de este momento. 'Si no hay atascos -señala un camionero que completa todos los días la ruta entre Vigo y Verín- el desvío significa en el mejor de los casos trienta minutos o tres cuartos de hora adicionales, dependiendo de la carga, a lo que empleas si no tienes que salirte de la autovía'. Pero, ¿y si se produce congestión? 'Lo normal es que se produzca, porque el centro de A Cañiza funciona como un embudo, y como se junte algo de tráfico, se producen retenciones'. En ese caso, los tres cuartos de hora para los camiones se quedan pequeños.
Camiones, turismos y vehículos de emergencias son los principal es perjudicados, pero no la única parte que paga el coste de inutilizar los túneles en una de sus direcciones. 'A Cañiza ve multiplicado por varias cifras su tráfico habitual', señalan fuentes de la Policía Local de la localidad. 'Las retenciones son diarias, porque la N-120 cruza por el corazón de A Cañiza, donde están los comercios, los restaurantes, las cafeterías, los bancos'. En los cortes de los meses de mayo y junio, la Policía Local de la localidad debió hacer frente a la regulación del tráfico prácticamente en solitario, lo que implicó gestionar colas que en algunos casos llegaban a los 15 kilómetros. No se dispusieron patrullas de la Guardia Civil que contribuyesen a la mejora de la circulación.