Sábado 11 de febrero de 2012
última actualización: 19:37
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El urbanismo lleva años dando quebraderos de cabeza al Concello.

A los edificios amenazados de demolición, como el último de la rúa do Bierzo, se suman otras resoluciones judiciales que acaban con reclamaciones que, la mayoría de las veces, son millonarias. Es el caso de dos discotecas de la calle Arturo Pérez Serantes de la ciudad que tuvieron que clausurar sus puertas por una orden de cierre el pasado mes de febrero en cumplimiento de una sentencia que anulaba sus licencias. Dado que la Administración local concedió en su día los correspondientes permisos municipales, los establecimientos reclaman ahora sendas responsabilidades patrimoniales por los perjuicios económicos que les causó aquel cierre.
Aunque el expediente se encuentra en una fase muy inicial, el Concello conoce ya las estimaciones realizadas por la propiedad de ambos locales, que se unificaron en una sola para corregir las deficiencias apuntadas por la sentencia judicial y lograron una nueva licencia. Así, mientras Xtravaganzza eleva a 1.290.000 euros la indemnización solicitada, La Bull la cifra en 1.500.000 (ambas cantidades se basan en un cierre permanente, ya que con la nueva licencia cambió la propiedad). Urbanismo tramita ya estos expedientes, de forma que solicitará que se justifiquen las cuantías reclamadas, antes de emitir un informe técnico al respecto. Ante el supuesto de que el Concello no atendiese estas reclamaciones, los locales todavía podrían solicitar indemnización en el Juzgado.
Y es el Juzgado el que tiene la palabra sobre la situación del número 13 de la avenida de Pontevedra. Una resolución del Tribunal Superior de Xustiza instaba al Concello a reponer la legalidad en un inmueble que superaba en varios centímetros el fondo permitido en su ficha urbanística. Ante este asunto, heredado (al igual que el resto) del mandato anterior, con Manuel Cabezas como alcalde, el Concello intenta ahora buscar una solución jurídica que permita ajustarse a la legalidad sin tener que asumir indemnizaciones millonarias, dado que este inmueble también cuenta con todas las licencias municipales.