Miércoles 22 de febrero de 2012
última actualización: 21:10
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Ayudar a morir con dignidad fue el reto del que habló el presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, en su conferencia de ayer en el Teatro Principal. Con su intervención inauguró las jornadas de enfermería organizadas por el Colegio Oficial en Ourense.

¿Cuál es la definición profesional de “muerte digna”?
No provocar situaciones antinaturales que, además, pueden hacer sufrir a la persona; que se le respete su voluntad libremente expresada mediante un formato regulado y que, cuando no se está en condiciones psíquicas, alguien autorizado con anterioridad pueda tomar estas decisiones. Morir con dignidad significa que la persona no sufra.
¿Existe mucha desconocimiento y confusión entre eutanasia y muerte digna?
Desde luego. Una sedación paliativa, bien regulada y aplicada, no es eutanasia. Hablamos de aliviar la situación de una persona que ha manifestado este deseo en plenitud de derecho. No se pide que se termine con la vida, sino que se deje morir sin tener dolor. Además, esta atención se presta ante procesos naturales e irreversibles.
En nuestra escala de valores como profesionales está la ciencia aplicada con conciencia y compromiso. Se trata de que los conocimientos científicos se apliquen de forma indisoluble con los principios y valores de la vida humana. Tenemos normas éticas que guían el comportamiento del profesional en todos los procesos asistenciales y, especialmente, en el proceso final de la vida. Es fundamental la comunicación con el entorno familiar.
Es parte de la profesión, la ayuda a la persona a morir con dignidad va en la definición de enfermero/a. Al mismo tiempo, consideramos, y así lo hicimos saber en el proyecto de ley, que se requiere un entrenamiento especial. No podemos pedir que un graduado en la universidad, sin más, pueda conocer las técnicas para cuidar a las personas en ese momento de la vida. Hoy se aprende de forma autodidacta, porque no existe una formación reglada, que sí es necesaria.
¿Y a nivel legislativo?
Una de las cosas que creemos necesarias es una ley general que regule todo este proceso en todo el territorio nacional, no sólo las iniciativas que han existido en algunas comunidades autónomas, al tratarse de un derecho universal.
Se debe formar al profesional en el ámbito de la especialización, esa ha sido nuestra propuesta. Durante ese proceso de aprendizaje tutorizado, la enfermera va conociendo el proceso en las propias unidades de paliativos y conoce también técnicas psicológicas. Tiene que tener, además, esa sensibilidad especial, no todos los profesionales pueden ocupar ese lugar.