Miércoles 23 de mayo de 2012
última actualización: 21:25
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Tony Manero frente a Maia Plisetskaia, Angela Merkel versus un zombie o Carmen de Mairena contra Spiderman, 'Reality Fighters', el juego creado por la firma catalana Novorama para la nueva PlayStation Vita, ofrece 8 trillones de combinaciones para crear personajes con los que competir y reirse a lo gamberro.

Novorama, el estudio barcelonés elegido por Sony para crear el primer juego para la flamante PS Vita -la consola portátil que llegará al mercado español el 22 de febrero-, ha optado por combinar el humor y la lucha para este 'Reality Fighters', una fiesta de disfraces sicotrónica en la que todo el mundo acaba a mamporros.
Al jugador-luchador se le ofrece la posibilidad de combatir con su propio rostro (o con el de cualquier famoso tomado con la cámara de la propia consola) y adoptar el cuerpo de un ninja cachas, un disfraz de plátano, una bailarina con sobrepeso o un chulo de discoteca, así hasta 100 trajes que se pueden 'customizar' con 500 prendas, armas o herramientas variadas (desde una sartén a un enanito de jardín).
Además de elegir género, altura, pelo o si tu personaje tendrá o no barriga cervecera, se puede seleccionar entre quince formas de lucha, algunas convencionales -samurai, moaitahi o boxeo- pero otras realmente hilarantes pero igualmente eficaces: modelo breakdance, ballet clásico o zombi, cada una de ellas dotada con sus armas propias, como la espuma de una botella de champán o los rayos letales de un bola de discoteca en la lucha tipo 'disco', explica Jorge Otal, productor asociado.
El combate de un hombre lobo disfrazado de plátano y con la cara de José Mourinho luchando con un cortacésped frente una bailadora de breakdance obeso con el rostro de Josep Guardiola que se defiende con un carrito de la compra puede ser un espectáculo mucho más impredecible que los últimos clásicos.
Los desarrolladores de esta compañía, dirigida por el barcelonés Daniel Sánchez-Crespo, creador de la exitosa saga Invizimals, el videojuego del que se han vendido 1,5 millones de unidades en todo el mundo -400.000 en España-, han aprovechado de nuevo al máximo las posibilidades de la llamada realidad aumentada, que permite integrar a personas y a personajes del videojuego en un escenario real o en otros ya pregrabados, como la ciudad prohibida de Pekín.