Miércoles 23 de mayo de 2012
última actualización: 21:25
última actualización: 21:25
Última hora:
Rafael Sanz Armada (Córdoba, 27 de mayo de 1976) llegó a Ourense a primera hora de la noche. Cenó en un hotel periférico de la ciudad con uno de los directivos del club y seguro que recordó momento vividos hace sólo unos meses cuando inició una etapa similar en el mismo club.

Sanz ficha por el COB para intentar devolverlo a la LEB Oro. Vuelve a coger el tren en marcha pero con vagones muy distintos, casi antagónicos. Será el encargado de liderar a una plantilla con más hambre que experiencia y consciente desde hacía semanas de la necesidad de un cambio para volver a pensar en positivo. 'El pasado no cuenta, sólo puedo pensar en lo que tenemos delante y en lo que queremos hacer', dice Rafa Sanz.
A las diez de la mañana se reunirá con el que será su mano derecha en el cuerpo técnico, el ourensano Miguel González y con el preparador físico, Rubén Vieira. Sanz mantendrá un discurso que se conoce bien el Pazo. No negociará con el esfuerzo de los jugadores y colaboradores y exprimirá a un equipo obligado a reinventarse si quiere aspirar a algo importante: 'Si todos damos el cien por cien estoy seguro que tendremos opciones de conseguir el ascenso. Esta plantilla no tiene nada que envidiarle a las demás de la Liga'.
Muy lejos de su hija
Si algo cambia respecto a la temporada pasada es la situación personal del técnico. Marta, de cinco meses, estará a casi 900 kilómetros de distancia de su padre: 'Tendremos que hacer todos un esfuerzo. Será complicado pero confío en que todo salga bien y el año que viene se vengan las dos conmigo para aquí. Una vez que mi mujer y yo decidimos que era una buena oportunidad no hubo dudas'.
Su agente, Cesar Alonso, le transmitió una oferta muy inferior a la de la temporada pasada pero Sanz ya tenía el chip puesto en ascender al COB. Se limaron los últimos flecos, hizo la maleta y emprendió un viaje que conoce de memoria. Regresa a Ourense para quedarse: 'Es un reto apasionante. He fichado por un club ambicioso y en una ciudad que respira baloncesto por los cuatro costados'.