Miércoles 23 de mayo de 2012
última actualización: 21:25
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El balance de ventas de tabaco en el primer año de aplicación de la nueva ley que extendió la prohibición de su consumo a todos los espacios públicos -además de otras áreas de especial protección, como entornos de colegios y hospitales- deja en la provincia un resultado significativo: una caída del 17% en el consumo de cigarrillos, mientras se produce un incremento de las modalidades más económicas, como los cigarros y la picadura de liar o de pipa, según aprecia la Comisión Nacional del Mercado de Tabacos.

No obstante, más que vinculado a la aplicación de la nueva normativa, la evolución que reflejan las ventas de este producto guarda mayor relación con la situación económica. De hecho, con la anterior ley antitabaco, que se puso en marcha en el año 2006, no se notó un descenso de las ventas (se mantuvieron estables, incluso con un ligero aumento), sino que la caída se produce a partir de 2009. La ampliación de la ley en 2011 no hizo más que ahondar una tendencia que ya venía de dos años antes.
Así, la Comisión Nacional del Mercado de Tabacos ofrece datos de ventas de toda la década pasada, que en la provincia de Ourense se mantuvieron estables, en torno a los 25,5 millones de cajetillas vendidas anualmente. La aplicación de la primera ley, la de 2006, incluso había provocado un aumento de las ventas (de casi el 3%). No obstante, es en los últimos tres ejercicios en los que se constata un descenso significativo, de un 5% en 2009, que pasa a un 10% en 2010 y crece hasta situarse en el 17% en 2011.
De modo paralelo, es el encarecimiento de las cajetillas y la crisis la que dispara el consumo de productos alternativos. En el último año, las unidades de cigarros comercializadas en Ourense crecieron un 40% (de 12 a 16,8 millones), mientras la picadura de liar lo hizo por encima del 20% (de 16.665 a 20.197 kilos). La picadura de pipa es la que más crece, quintuplicando sus ventas (que pasaron de 665 a 3.519 kilos).
En términos económicos, el descenso no es tan relevante, debido a las subidas de precios que periódicamente experimenta este producto. Así, el volumen de negocio en las ventas de cigarrillos descendió un 5%, pero en el del resto de modalidades se incrementó, lo que deja el descenso global en un 3,2%. En conjunto, la facturación de las expendedurías de tabaco en la provincia pasó de 80,1 millones de euros en el año 2010 a 77,5 en 2011.