Miércoles 23 de mayo de 2012
última actualización: 21:48
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Los triunfos de hoy en los estados de Colorado, Minesota y Misuri relanzan las aspiraciones del ex senador Rick Santorum en la campaña de primarias republicanas, que registra así un nuevo cambio de rumbo y de favoritos.
Santorum se impuso con comodidad en Minesota y Misuri -logró un 45 y un 52 por ciento respectivamente- y por un margen más estrecho en Colorado, un 40 por ciento frente al 35 por ciento de su inmediato seguidor, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney.
Al anunciar el triunfo en su estado, el presidente del Partido Republicano en Colorado, Ryan Call, declaró a la cadena de televisión CNN que el ex senador 'ha sorprendido a un montón de gente'.
Efectivamente, pocos hubieran esperado un triunfo tan unánime en esta jornada de un candidato electoral al que muchos daban casi por desahuciado después de sus pobres resultados en las últimas citas electorales, en Carolina del Sur, Florida y Nevada.
Santorum había ganado la primera contienda del calendario de primarias, Iowa el 3 de enero, pero no había conseguido aprovechar el impulso recibido entonces.
Fue el ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, quien en las citas siguientes acaparó el voto de los conservadores republicanos, una corriente que tiene un peso cada vez mayor dentro del partido y que parece dispuesta, visto lo visto hoy, a votar a cualquiera menos el gran favorito a priori en la carrera republicana, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney.
Pero Gingrich, a la baja tras importantes reveses en Florida y Nevada a manos de Romney, estuvo desaparecido hoy en el mapa electoral.
En el caso de Misuri, la desaparición fue literal, pues su nombre ni siguiera figuraba en las papeletas.
Ahora, tras su triple victoria, Santorum, un devoto católico padre de siete hijos, se configura como una alternativa creíble en el campo conservador a Gingrich, y representa una amenaza inesperada al dominio de Romney en la carrera electoral cuando el ex gobernador se encontraba al alza y parecía a punto de sellar la candidatura.