Miércoles 23 de mayo de 2012
última actualización: 21:48
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El debate 'La planta de tratamiento de residuos en O Irixo', organizado por el Foro La Región fue fiel reflejo de la polémica que durante los últimos meses ha rodeado a la decisión de ubicar un complejo de incineración en la comarca de O Carballiño. Los posibles efectos del proyecto sobre la salud y el medio ambiente fueron los dos ejes del debate. Así, mientras los detractores de la planta alertaban de un peligro para la salud, sus defensores argumentaban todo lo contrario.

El primer turno de palabra recayó en el representante de la Xunta, Justo de Benito, que trató de desgranar el Plan de Residuos del organismo autonómico, resaltando que incidirá en la selección y el reciclaje, no exclusivamente en la incineración. Con este mismo argumento contraatacaron sus oponentes, al entender que la incineración era el principal fin de los residuos que llegarían a Irixo.
La decisión de emplazar la planta de tratamiento de residuos en O Irixo y no en otro lugar fue defendida por el director de la empresa Estela Eólica, Jesús Sesé, al explicar que esta localidad presenta las mejores condiciones. Tratándose de la basura del sur de Galicia, Sesé sostuvo que decantarse por otros lugares supondría un mayor desplazamiento.
Otro de los puntos fuertes del debate lo sacó a colación el representante vecinal, José Antonio Calvo, al preguntar a Sesé por el agua que necesitará el funcionamiento de una planta como la que se pretende instalar, algo que no recibió respuesta al no estar redactado todavía el proyecto y, por eso, dijo tampoco existe aún un estudio de impacto medioambiental, y alegó que es ahora cuando se inicia el proceso que, dijo, sería transparente.
Las acusaciones de manipulación interesada de las opiniones ciudadanas surgieron de uno y otro bando. Así, mientras los defensores criticaban intereses partidistas, los opositores, caso de la concejala del BNG, Áurea Francisco, preguntaban sobre la verdadera rentabilidad de la planta incineradora.
El nombre de Vigo surgió y fue sugerido en reiteradas ocasiones por los detractores de esta instalación en Irixo como el emplazamiento idóneo para el tratamiento de residuos del sur de Galicia. En este sentido, el alcalde de Piñor, Francisco José Fraga, acusó a la Xunta de 'falta de valentía' al decantarse por Irixo.