Miércoles 23 de mayo de 2012
última actualización: 21:48
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Los ministros de Finanzas de la eurozona se reunirán hoy para analizar el segundo rescate a Grecia, que aún debate el Gobierno heleno, informó ayer el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.

La cita del Eurogrupo, que tendrá lugar esta tarde en Bruselas, hace pensar en que se llegue a un acuerdo entre el primer ministro griego, Lukás Papadimos, y los líderes de los partidos de coalición para que se comprometan a respaldar y aplicar las medidas de ajuste y las reformas estructurales acordadas con la 'troika' a cambio del segundo rescate, de 130.000 millones de euros.
Juncker anunció el encuentro mientras Papadimos y los líderes de los partidos de la alianza gobernante en Grecia -socialdemócratas, conservadores y ultraderecha- seguían reunidos. Fuentes europeas insistieron en los últimos días en que solo se convocaría un Eurogrupo si todos los elementos del segundo rescate estaban cerrados o prácticamente concluidos.
El segundo rescate prevé una ayuda financiera de 130.000 millones de euros y una condonación de al menos la mitad de la deuda griega en manos de la banca, aseguradoras y fondos, con el fin de que el país pueda reducir su deuda del 160 % al 120 % del PIB hasta 2020. En principio, se establecía una quita nominal del 50 % para el sector privado, pero la banca ya asume que tendrá que asumir pérdidas netas del 70 % sobre sus bonos para garantizar la sostenibilidad de la deuda helena. Para que se desbloquee el nuevo rescate es necesario a su vez que Atenas complete las negociaciones que mantiene con la banca para que ésta le condone 100.000 millones de euros (el 50% de la deuda helena en manos privadas). Los acreedores privados aceptaron que los nuevos bonos que se ofrecerán en este canje tengan un interés del 3,6%, lo que significa que la quita real se situará alrededor del 70%.
Grecia necesita cuanto antes el visto bueno de sus socios para recibir las primeras inyecciones de la ayuda de Bruselas y del Fondo Monetario Internacional (FMI), puesto que el próximo 20 de marzo tiene que hacer frente a un pago de 14.500 millones de euros en vencimientos de deuda y sin ayuda internacional debería declararse en suspensión de pagos.