Miércoles 23 de mayo de 2012
última actualización: 21:48
última actualización: 21:48
Última hora:
El Barcelona sentenció la eliminatoria ante el Valencia con una victoria en el Camp Nou (2-0) y jugará su duodécima final en tres años y medio, la tercera de la Copa del Rey desde que el técnico de Santpedor dirige al conjunto azulgrana.

Barcelona 2
Valencia 0
Un nuevo fogonazo de la sociedad Messi-Cesc congeló la eliminatoria al cuarto de hora y le cambió el paso a un partido que, hasta entonces, había tenido un claro dominador, el Valencia, que había salido al Camp Nou a quitar a los azulgranas su tesoro más preciado: el balón. Con la defensa adelantada, las líneas muy juntas y presionado muy arriba, el equipo de Unai Emery encerró al Barcelona en esos primeros 15 minutos.
Sin embargo, solo Feghouli, con un tiro desde la frontal, amenazó de verdad la meta de Pinto.
La atrevida táctica del conjunto valenciano además entrañaba sus riesgos. Así, Messi envió un pase cruzado a Cesc para que éste gane la espalda a la zaga visitante y pique sutilmente el esférico sobre la salida en falso de Diego Alves para hacer el 1-0.
El gol mató al Valencia y los azulgranas pudieron sentenciar la eliminatoria antes de llegar al descanso. Cesc tuvo tres ocasiones clarísimas, Messi otras dos. Xavi, Cuenca y Alexis también lo intentaron. Sin embargo, casi siempre se encontraron con Diego Alves.
Jordi Alba tuvo la posibilidad de igualar en el primer minuto tras la reanudación, pero falló en el mano a mano con Pinto. Los de Emery quisieron repetir en el inicio de la segunda parte el arranque del partido, pero esta vez el Barça ya estaba sobre aviso y no se dejó sorprender por el empuje rival. Además, Messi empezó a pedir paso entre los defensas para protagonizar un puñado de jugadas de esas que solo puede inventarse él y que tuvieron de nuevo la respuesta de Alves.
Emery fue el primero en mover el banquillo a 20 minutos para el final, al dar entrada a Tino Costa por Banega. Mientras, Messi seguía fallando una ocasión tras otra y el Valencia buscaba, con el partido roto, el empate que le devolviera de nuevo a la eliminatoria.