Jueves 24 de mayo de 2012
última actualización: 09:15
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Miles de egipcios han participado en una manifestación hacia el Ministerio de Defensa para pedir al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que cedan el poder a una administración civil, cuando está a punto de cumplirse el primer año desde que la salida del poder de quien fuese presidente de Egipto durante tres décadas, Hosni Mubarak.

'El pueblo quiere la caída del mariscal', corearon los manifestantes, en alusión al mariscal de Campo Mohamed Hussein Tantawi, jefe de la junta militar.
'Estamos aquí para decirle a Tantawi y al consejo militar que entregue el poder', ha explicado la activista Sara Kamel, participante en lo que ha descrito como 'marcha pacífica'. La activista ha lamentado que 'desde que los generales llegasen al poder no han hecho nada por Egipto' y, de hecho, 'quieren continuar con el legado de Mubarak'.
Efectivos del Ejército bloquearon el acceso al Ministerio de Defensa para impedir un posible asalto de los manifestantes. Las autoridades habían repintado una de las paredes del Ministerio para ocultar las pintadas hechas en movilizaciones previas, pero este viernes un nuevo 'grafitti' volvía a decir 'abajo con el régimen militar'.
Además, cientos de personas se han concentrado en la ciudad costera de Alejandría, en un anticipo de lo que ocurrirá mañana, para cuando los movimientos opositores han convocado nuevas movilizaciones en todo el país contra la junta militar. El Ejército ha reforzado su presencia en las calles bajo el argumento de que quiere proteger las propiedades públicas.
DIVISIÓN
Los recurrentes llamamientos a la revolución han dividido a liberales y grupos juveniles de izquierdas, por una parte, y a islamistas y líderes religiosos, por otra. Quienes secundan las nuevas movilizaciones hablan abiertamente de 'desobediencia civil'.
Los Hermanos Musulmanes no han respaldado las protestas de las últimas semanas pese a sí reclamar el paso a un Gobierno de carácter civil, especialmente desde que 74 personas muriesen en un estadio de fútbol de Port Said y otras 15 perdiesen la vida en protestas posteriores.