Jueves 24 de mayo de 2012
última actualización: 12:26
última actualización: 12:26
Última hora:
El Real Madrid, que llegó al Palacio San Pablo con dos derrotas consecutivas ante el Gescrap Bizkaia, una en la Liga como local y otra en Bilbao en la Euroliga, disipó algunas de las dudas creadas a una semana de la Copa del Rey y humilló con autoridad a un desconocido Banca Cívica.

Antonio GutiérrezLlegó el Real Madrid a Sevilla mermado en su potencial por las lesiones y enfermedades, como la de Ante Tomic, y lo recibió el Banca Cívica con una ausencia más que destacada, la del pívot estadounidense Paul Davis, jugador básico en el potencial de los de Joan Plaza que arrastra un problema en un dedo de la mano derecha.
Estas circunstancias, unidas a que los dos equipos tenían en la mente también la Copa del Rey que disputarán el próximo fin de semana en Barcelona, se tradujo en un partido con poco ritmo en sus inicios.
El Banca Cívica, como es habitual, defendió bien, pero en ataque estuvo espeso ante la intimidación de los hombres altos de la formación que entrena Pablo Laso.
Así, el equipo visitante llevó la iniciativa en el marcador, aunque su máxima ventaja en el primer cuarto sólo llegó a ser de seis puntos (9-15) a falta de un minuto para concluir este parcial, que lo cerraron los locales con una canasta para dejarlo en 11-15.
Otra cosa diferente se vio en el segundo cuarto, porque el Real Madrid sí mostró entonces que es el mejor ataque de la Liga y empezó a superar con claridad la defensa local.
El Banca Cívica se mantuvo con pésimos porcentajes ante la canasta rival y el partido entró en un claro dominio del equipo madrileño, que llegó a sacar una ventaja de diecisiete puntos (20-37) a falta de dos minutos para el descanso.
El base estadounidense Earl Calloway rompió la maldición del tiro exterior para los locales con dos triples que frenaron la neta supremacía del rival, donde destacó en la primera mitad el gran trabajo en todas las facetas del pívot Felipe Reyes.