Viernes 30 de julio de 2010
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El director de la Biblioteca Nacional de Irak, Saad Eskander, sostuvo hoy que 'a pesar de la destrucción, hay más libertad ideológica en el país'. Eskander señaló que la quema y desaparición de archivos y piezas de la Biblioteca se hizo de forma masiva, ya que 'antes de la caída de Sadam 'había un control', pero 'ahora no se controlan ni la entrada ni la salida de documentos'.

Eskander, que está en Madrid para participar en las IX Jornadas de Gestión de la Información, manifestó que el aspecto positivo de la desaparición de los estamentos culturales del país es que 'se ha establecido una situación de libertad', en la que se ha producido una 'apertura de todos los campos, sobre todo de la pintura'. Asimismo, en los medios 'se publica todo y se puede decir lo que se quiera', al igual que en las Universidades, en las que se empiezan a hacer 'tesis sobre temas tabúes, prohibidas en la época de Sadam', dijo.
El día que dio comienzo la guerra, los partidarios del dictador comenzaron a quemar documentos y archivos que el propio Sadam había ordenado que se destruyesen para evitar que cayeran en manos norteamericanas. Eskander apuntó que 'aunque los americanos son los principales responsables de las destrucciones del patrimonio cultural, muchos de los desastres los han provocado los baadistas (afines a la política de Sadam)'. En concreto, 'dentro de Irak están organizados tres grupos de saqueadores: ladrones, ladrones profesionales y por último, los baadistas', indicó el responsable de la Biblioteca Nacional de Irak.
GUERRA LARGA
Asimismo, explicó que 'la situación en Irak es más trágica que lo que se emite en los medios de comunicación'. De hecho, el momento más crudo se ha vivido en el último año, desde agosto de 2006 hasta agosto de 2007. Es una 'guerra larga', que además de ser un conflicto internacional es un 'problema regional, donde Siria e Irán juegan un papel destructivo'.
Uno de los problemas añadidos de esta situación radica en que se ha dejado de lado el panorama cultural, ya que 'todos los esfuerzos están orientados a la reconstrucción del país'. Todo esto ha permitido a las ideologías de tendencia religiosa a aumentar su presencia en el mundo de la cultura. El director manifestó que los organismos de carácter laico deben hacer frente a 'esta lacra'. El inconveniente es que las entidades religiosas reciben ayudas de Siria y de Irán, mientras que 'las laicas no tienen apoyos'.