Viernes 30 de julio de 2010
última actualización: 09:10
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Las cosas en su sitio. Todos los goles que se negaron en partidos precedentes entraron en el saco de un Zamora que se marchó caliente. Un único pero, la expulsión de Rezende le hará ser baja en Tarragona.

Caliente se fue de Ourense el Zamora, uno de los teóricos gallitos del grupo pero destrozado por unos leonciños que no tuvieron piedad. También calientes se fueron sus seguidores, algunos de ellos ciertamente macarras. Los futbolistas se contagiaron y mientras pedían faltas por doquier los unos, los que intentaban darle a la pelota, y los otros, los que estaban fuera, los ourensanos, centrados en lo que de verdad importaba, martilleaban la puerta de Eloy. Así hasta ocho veces.
Todo lo que no entró en partidos anteriores entró esta vez. Buena manera de despedir el año en el Pazo. Fue muy superior el Ourense, sobra decirlo. Sólo sufrió algo entre el primer y segundo gol, cuando quedó encerrado e intentaba salir sólo a base de pelotazos largos que siempre eran interceptados. Decidió decir basta subiendo la presión. Del resto se encargó Gil, sobresaliente. Muy decidido, pateó con acierto, primero, y robó y resolvió una pared con Edu después. 3-0 y carpetazo.
Pues sí, se crecen
Pues parece verdad eso de que los ourensanos se crecen contra los equipos de arriba. De momento, la goleada sobre el Zamora le ha servido para sumar tres puntos, evidente, y para subir dos puestos en la tabla. Decimoterceros son ahora, en vísperas de un doble desplazamiento a Cataluña, a Tarragona y a Lleida, don de cerrarán el año. También para equilibrar la diferencia entre goles a favor y en contra, que nunca se sabe. En -5 está ahora.
A Tarragona no viajará Rezende. Cuesta entender que fuera expulsado cuando su equipo ganaba 8-0. Pero eran tales las ganas que nada de dejarle al Zamora el llamado gol del honor. Una pelota bombeada había superado a Guede y el brasileño la sacó con el puño por encima del larguero, como si la cabecease. Por cierto, que Guede le detuvo el penalti a Javi Serrano. No pudo con un posterior lanzamiento desde la línea de diez metros, el gol visitante.