Jueves 24 de mayo de 2012
última actualización: 12:26
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Los dos primeros trenes comerciales que estrenan la línea ferroviaria de Alta Velocidad (AVE) Madrid-Barcelona llegaron a sus destinos con una ligera antelación de entre cinco y ocho minutos respecto al horario previsto.
Concretamente, el tren que salió de Madrid-Atocha a las 6.00 horas llegó a la estación barcelonesa de Sants a las 8.35 horas, mientras que el tren que realizó el trayecto inverso desde Barcelona a Madrid y que también partió a las 6.00 hotas llegó a la capital a las 8.38 horas.

En los trenes no viajaba ninguna autoridad, dado el compromiso del Gobierno de no realizar inauguración alguna de la línea, por la proximidad del inicio de la campaña electoral. No obstante, el presidente de Renfe, José Salgueiro, se acercó a la estación de Sants para supervisar la llegada de este primer tren.
Los dos trenes forman parte del servicio 'AVE+' esto es, la conexión directa sin paradas entre las dos capitales.
El tren que inaugura el servicio desde Madrid, un AVE S-130 de Siemens, transportó a unos 158 viajeros, según datos de Renfe, de los que unos 50 son periodistas acreditados para cubrir el arranque del servicio. En el caso del tren que parte de Barcelona-Sants, viajaron unos 250.
Los viajes se desarrollaron con normalidad, según lo previsto, y sólo especialmente animado por el gran número de periodistas que viajaron en el tren para cubrir en directo el primer trayecto del corredor.
Los trenes circularon a una velocidad comercial media de entre 240 y 250 kilómetros por hora, si bien en varios puntos del trazado se alcanzó la velocidad máxima de 300 kilómetros por hora para los que está diseñada la línea y en algunos otros descendió por debajo de los 100 kilómetros por hora. Asimismo, en los últimos 10 kilómetros de recorrido, a la llegada de la estación de Barcelona-Sants, la velocidad se reduce hasta los 10 kilómetros por hora.
Con estos dos trenes Renfe ha arrancado la explotación comercial de esta línea, doce años después de que comenzaron los trabajos para su construcción, y dos meses después de la fecha inicialmente fijada (21 de diciembre de 20007) por los problemas que las obras causaron en la red de Cercanías de Barcelona.