Miércoles 8 de febrero de 2012
última actualización: 19:04
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“A Expo 2008 de Zaragoza é cousa dunha familia galega”. Lo afirmó la psicoanalista trivesa, afincada en la capital aragonesa, María Milagros Rodríguez Valdonedo, quien confirmó que la idea del evento surgió de ella en 1998. Posteriormente, con el apoyo de su marido, consiguieron “ilusionar” al actual alcalde de Zaragoza Juan Alberto Belloch. Sus inquietudes se verán cumplidas el 14 de junio, cuando abra sus puertas el recinto ferial. Es su particular homenaje a Lucas, el hijo que este matrimonio perdía en 1996.

La Expo 2008 de Zaragoza tiene sus raíces en tierras trivesas. La idea surgió de María Milagros Rodríguez Valdonedo, una psicoanalista de Pobra de Trives, afincada en la capital aragonesa. El origen gallego del evento es bien conocido en la ciudad del Ebro. Lo asegura su creadora, quien confirmó que “a Expo 2008 é cousa dunha familia galega”.
Todo comenzó con su invitación al actual alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, de incluir “algo grande” en el programa del PSOE para las municipales de 1999. “Un día, na cociña, díxenlle ao meu marido -Carlos Miret-, que podería plantexarlle facer unha expo”, explica María Milagros Rodríguez. “Ao principio quedou parado, mais despois dixo que unha expo como a de Sevilla non sería factible, pero se fose como a de Lisboa si que viría ben”, añadió.
Esa conversación fue el germen de un acontecimiento mundial que, ubicado en la capital de Aragón, abrirá sus puertas a mediados de junio.
“Despois llo propuxemos a Juan Alberto Belloch, ilusionándoo co noso proxecto”, continúa su explicación esta trivesa, que añadió cómo tras las elecciones municipales de 1999 era creada la Asociación Cultural Expo Zaragoza 2008. En ese momento, la iniciativa fue despolitizada y consiguió el consenso político y social de los zaragozanos.
En un primer momento, su marido y arquitecto, Carlos Miret, pensó en organizar una expo en torno a la construcción de ciudades. Pero esta propuesta fue rápidamente descartada, ante la posibilidad de que no generase demasiado interés. Entonces, fue cuando propuso el tema del agua, un bien universal, que sí prosperó.
Para María Milagros Rodríguez y Carlos Miret, la Expo 2008 es su homenaje a su hijo Lucas, fallecido con sólo 19 años, tras ser contagiado de sida en un hospital. “Foi unha traxedia moi grande, pero apostei por construir”, explica su madre.