Viernes 30 de julio de 2010
última actualización: 09:10
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Las infidelidades, las bajas laborales simuladas y los intentos de engaño a aseguradoras han dejado de ser los casos más frecuentes para los investigadores privados. Los detectives de hoy en día se dedican, fundamentalmente, al contraespionaje industria, la investigación financiera y la lucha contra el fraude laboral.
Aunque no lo sepa, puede que alguien le vigile. No levante la vista de esta página para intentar descubrir a un extraño observándolo a través de un periódico agujereado, ni busque micrófonos ocultos en su mesa de trabajo, ni mire por el espejo retrovisor para intentar localizar un coche que le persigue a todas partes. Si quien hace el seguimiento es un detective profesional, es casi imposible que lo descubra.
Tampoco crea que usted no merece ser investigado porque nunca le ha puesto los cuernos a su pareja o jamás ha intentado simular un accidente para engañar a su aseguradora. No hace falta cometer un delito para ser objeto de seguimiento, basta con estar entre los candidatos a ocupar un puesto directivo en una compañía importante.
‘Los departamentos de recursos humanos de grandes empresas solicitan nuestros servicios para que realicemos un seguimiento de ejecutivos de alto nivel que piensan incorporar a su plantilla’, explica Armando González, presidentes de la Asociación Gallega de Detectives Privados. ‘Las grandes multinacionales quieren saber qué tipo de vida llevan las personas que van a situar en puestos de responsabilidad y nos encargan un informe sobre su vida nocturna, aficiones y actividades que la empresa puede considerar negativas’, añade un investigador ourensano.
Principales clientes Las empresas se han convertido en los principales clientes de las agencias de detectives, que deben estar preparadas para proporcionar a las compañías herramientas con las que enfrentarse a agresiones, internas y externas. ‘Cada vez es más habitual que empresas extranjeras soliciten informes sobre la situación económica de compañías gallegas en las que pueden estar interesadas’, añade Manuel Burgos, investigador y profesor de Ciencias Policiales y Detective Privado de la Universidad de Vigo. ‘También demandan información sobre los directivos, su vida familiar y su comportamiento fuera de la oficina’.