La mercadotecnia y la imagen de marca continua siendo, con alguna excepción, la principal asignatura pendiente de las aguas embotelladas de Galicia, que compiten con su pureza y calidad con las 'cartas de aguas' extranjeras que empiezan a proliferar en restaurantes, coincidieron distribuidores y restauradores consultados por .

Imagen de agua de cabreiroá. (Foto: archivo)
El distribuidor para la provincia de Ourense Marcial Rey, explicó a Efe que desde hace tres años llegan a su local de mayorista marcas de aguas acompañadas de botellas 'de diseño', promocionadas en series de televisión y películas y que publicitan argumentos como 'el agua bebida por la reina de Inglaterra', en el caso de 'Hilden' o la bebida de Leonardo da Vinci, para la italiana 'San Pellegrino'.
'Los principales clientes son del sector hostelero, donde los restaurantes empiezan a ofrecer cartas de aguas aunque la mayoría se llevan algunas sueltas para ver cómo funcionan, pero también hay particulares dispuestos a pagar 3,50 euros por una botella de colonia que contiene menos de un litro de agua obtenida en un manantial bajo el hielo de los fiordos de Noruega'.
El 'marketing' de estas aguas se completa con su presencia en series de televisión como 'Smalville', en la que el 'malo' siempre toma el agua inglesa Ty Nant en botella roja o azul cobalto, o en tertulias, como aquellas en las que participa el personaje 'conde Lecquio' que aparece con la botella de la noruega 'Voss'.
Según Rey, las aguas de Galicia envasadas por las diez empresas del sector tienen una calidad máxima por su mineralización y pureza 'pero carecen de estas prácticas de promoción y diseño, exceptuando las de Cabreiroá, únicas incluidas en las cartas de aguas de restaurantes de toda España, junto con otras nacionales como Solán, Vichy y Lanjarón y otras muchas foráneas', agregó.
Fuentes de Cabreiroá explicaron a Efe que en el año 2004 se abordó una renovación en el diseño al cumplir sus primeros cien años de existencia, con la introducción de botellas azules de cristal con etiquetas impresas por los dos lados.
El biólogo especializado en aguas minero-medicinales Celestino Seara Bouzas, explicó a Efe que las aguas gallegas se caracterizan por una mineralización 'más fuerte de lo que ahora demanda el mercado, que tiende desde hace años a primar las aguas que llamamos lisas, es decir, con mineralización débil'.
'Lejos de ser un problema, la mineralización de las aguas gallegas les da una característica medicinal y de sabor diferente que a lo mejor no coincide con la demanda actual que vincula aguas sin apenas mineralización con formas de vida sana'.
El biólogo es también restaurador, conocido como 'Tino Fandiño' y explicó que la calidad 'indiscutible' de las aguas gallegas debería promocionarse con su propia historia, vinculada en casi todos los casos a balnearios tradicionales que tras su época de esplendor hasta mediados del siglo XX, fueron abandonados.
Recordó los 3 manantiales y balnearios explotados en Verín (Ourense) que son Sousas, Cabreiroá y Fontenova, a los que acudían personas de todo el mundo para 'tomar las aguas', entre ellos, según Seara, propietarios de minas de León o el rey Alfonso XIII que ocupaban hoteles -hoy abandonados- y casas particulares transformadas en casas de huéspedes.
Sobre las aguas Fontenova recordó que al cumplir los cien años en 1954, se promocionaron en varios idiomas con argumentos como su antigüedad, 'finísima de mesa' o 'alivia y previene problemas de riñón, hígado y estómago'.
'Además, igual que hacen ahora las marcas del resto del mundo, estuvo presente en la televisión donde el actor Alfredo Landa pedía un agua Fontenova en casi todas sus películas', agregó.
Se refirió también a las aguas Cabreiroá para aludir a su nuevo diseño 'que funciona muy bien en hostelería porque tiene un formato muy fácil de apilar' y esto, unido a que promociona una de sus marcas con gas carbónico natural 'es más que suficiente para hacerla atractiva y tan apetecible como cualquier otra', subrayó.
Un informe de la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas (Aneabe), de abril de 2008, señala que las aguas mineromedicinales comenzaron a popularizarse a mediados del siglo XX, momento en el que su venta pasó de las farmacias a los centros de alimentación y ahora se envasan en cien empresas que dan empleo directo a 4.500 personas en toda España.
El consumo de agua envasada fue en el año 2007 de 5.637 millones de litros, que suponen 125 litros por persona y se refieren al agua producida en España mientras que el informe no aporta datos de las marcas llegadas de otros países.