Martes 9 de febrero de 2010
última actualización: 18:00
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Los vertidos de aguas residuales e industriales son la princicipal causa de la contaminación en los ríos Sil, Miño y Limia. La Confederación Hidrógráfica presentó ayer un proyecto para reducir la contaminación, coincidiendo con un nuevo vertido de fecales al cauce del Miño.
Una normativa comunitaria obliga al Ministerio de Medio Ambiente a sanear los ríos y masas de agua hasta eliminar la contaminación. El organismo tiene hasta el año 2015 para conocer la realidad de los ríos, los usos del agua y tomar medidas para que la calidad del agua sea buena, sin ningún tipo de contaminación. Los técnicos ya comenzaron a trabajar, según señalaron ayer el comisario de Aguas y el jefe de Planificación Hidrológica de la Confederación Miño-Sil, Ramón Gallego y Jesús González.
Ambos presentaron el proyecto de actuaciones a realizar, lo que coincidió con la aparición de un nuevo vertido de aguas residuales al cauce del río Miño a la altura del Muiño das Veigas (Ourense), que generó críticas y alarma entre los usuarios de las termas. ‘El principal problema del Miño y el Sil son los vertidos de aguas residuales y los embalses, que alteran el cauce’, afirmó el Jesús González.
Los vertidos de aguas fecales e industriales sin tratar no están focalizadas en un solo punto, ‘porque tenemos la población muy dispersa’, añadió González. Ambos responsables de la Confederación Hidrográfica declinaron atribuir responsabilidades a ningún organismo por este tipo de vertidos. Tampoco hablaron de sanciones, aunque advirtieron de que ‘habrá que construir infraestructuras o buscar nuevas tecnologías para corregir la situación antes del 2015’, recalcó Jesús González.
Sólo el 9% de agua es para abastecimiento
Los técnicos de la Confederación Hidrográfica llevan cuatro años trabajando para que los ríos y masas de agua cumplan con las exigencias de la Unión Europea. ‘El agua de un río en Ourense a partir del 2015 tiene que tener la misma calidad que la de otro de similares características en Francia o Inglaterra’, afirmó Jesús González.