Jueves 24 de mayo de 2012
última actualización: 16:27
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Los ciudadanos demuestran cada vez más una desconfianza hacia la clase política, provocada principalmente por el aumento de casos de corrupción en los ayuntamientos y porque las propuestas de los políticos no van acorde con las exigencias o intereses generales del pueblo. Por lo menos así lo entiende el catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos, Manuel Villoria, quien participó ayer en el Foro La Región, con una ponencia titulada ‘Corrupción política y liderazgo público’, que tuvo lugar en el Centro de Desenvolvemento Caixanova.
Coordinador de la sección española del estudio sobre corrupción que año a año hace la ONG Transparencia Internacional, máster en Negocios Públicos por la Universidad de Indiana, y asesor de Rodríguez Zapatero antes de su triunfo en las urnas, fueron algunas de las credenciales con las que el catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos, Manuel Villoria, se presentó ayer en la ciudad para impartir la conferencia ‘Corrupción política y liderazgo público’, dentro del Foro La Región, y con la que analizó la desafección de los ciudadanos hacia la clase política en la actualidad, provocada principalmente porque la percepción social concibe un estado burócrata inmerso en la corrupción.
Después de ser presentado por Jesús Blanco, director provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social, Villoria comenzó su intervención arrancando risas entre el público, pues manifestó su alegría por no ser introducido ante el público ourensano como ‘un experto en corrupción’, título que a su juicio ‘podría malinterpretarse’.
Para Villoria vivimos en una incertidumbre económica, ‘provocada por la pérdida de valores en el sector empresarial privado’. Aclaró además que justamente la corrupción pública y privada son el mejor ejemplo de esta pérdida de valores, pues ‘el estado está gobernado por seres humanos que a pesar de que su misión es trabajar por el bien común, siguen en la línea del enriquecimiento personal’.
En ese sentido, agregó que ‘cada día hay más alcaldes que salen del ayuntamiento con las esposas puestas o directamente a la cárcel’. En cuanto a las razones concretas de la pérdida de confianza a los políticos, el catedrático puntualizó que se debe a la quiebra de unas reglas éticas, y a una doble moral entre lo que deben representar los políticos y las acciones que llevan a cabo.