Miércoles 8 de febrero de 2012
última actualización: 20:05
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El líder del BNG y vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, acudió hoy a un supermercado de Ourense en una acto público en el que abogó en favor de comprar productos gallegos y de mejorar el poder adquisitivo de los ciudadanos como fórmulas para afrontar la crisis económica.
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Quintana dedicó media hora a recorrer un supermercado de una firma gallega de alimentación en la que adquirió empanada, pan, magdalenas y rodaballo, aunque no un bogavante porque dijo no tener tiempo para cocinarlo, pese a que 'con arroz está buenísimo', comentó, tras hablar con clientes en la pescadería y la frutería.
Al término del recorrido, explicó que estuvo gratamente 'sorprendido' al escuchar al ministro de Industria, Miguel Sebastián, aboga por la compra de productos españoles para afrontar la crisis.
'Bienvenida a la teoría de la soberanía alimentaria, reclamada por los nacionalistas y por el BNG hace tiempo', comentó Quintana.
Señaló que la compra de productos gallegos fortalecerá el sector productivo primario y la comercialización de sus productos, comentó, y apuntó: 'cuando lo dijimos se nos acusó de pailanes y aldeanos en un mundo globalizado'.
Agregó que ahora las fuerzas políticas 'le dan la razón al BNG que así gana la batalla de las ideas'.
Indicó que su intención es 'suscitar' políticas dirigidas 'a la gente', para mejorar su bienestar y para eso hay que romper con la vieja fórmula utilizada por los partidos políticos y entidades sociales que dicen que en épocas de crisis y para mejorar el consumo 'hay que practicar una desmesurada contención salarial'.
Dijo que esa fórmula está equivocada y que la única forma de mejorar el consumo es 'mejorar los salarios' con responsabilidad y 'sentidiño'.
Respecto a la legislación gallega sobre comercio, señaló que es la primera de España con la que el sector está de acuerdo mientras que en otras comunidades autónomas desencadenó 'levantamientos sociales'.
Dijo que fue respuesta a la obligación del Gobierno gallego de estar al lado del comercio gallego y aludió a la sobre-implantación de superficies comerciales patrocinadas por multinacionales extranjeras, y consideró que es mejor para Galicia apoyar el comercio propio.