Jueves 24 de mayo de 2012
última actualización: 17:15
última actualización: 17:15
Última hora:
Vecinos de Maside y la oposición consideran que la instalación de una marquesina destinada a parada de autobuses en la Praza Maior causa un gran impacto visual. El alcalde afirma que la autorizó Patrimonio, aunque no descarta su reubicación.
La instalación de una marquesina en plena Praza Maior de Maside para la parada de los autobuses está suscitando un importante rechazo entre la población. La estructura de hierro y cristal tiene 11 metros de largo por cuatro de alto y los vecinos consideran que rompe totalmente con la estética de la emblemática plaza del centro del pueblo.
Al impacto visual al que se refiere una buena parte de los habitantes de la localidad y el grupo municipal del PP hay que añadir, según indicaron, que la marquesina obstaculiza el paso a las casas próximas de una ambulancia o de un camión de extinción de incendios.
Obras
‘Esto é unha salvaxada e ninguén o quere aquí na praza’, sentenciaba un grupo de vecinos observando en la mañana de ayer a los obreros que realizaban los últimos retoques para su instalación.
El portavoz de la oposición, Casimiro Campo, declaró que su grupo votó en contra de la colocación de la marquesina no sólo por romper la estética del centro sino también porque ‘consideramos que é un auténtico despilfarro gastar 95.000 euros en algo que non é necesario, xa que nestes momentos pasan por Maside tan só seis líneas de autobús diarias’.
Sin embargo, el alcalde, Celso Fernández, declaró que ‘o rechazo non é tanto como di a oposición, xa que só é por parte dos veciños da praza’. Al mismo tiempo, añadió que ‘o Concello solicitou esta estación para que poidan acollerse os usuarios dos autobuses e foi a Consellería de Infraestructuras a que a instalou e para elo tiña que contar co pertinente informe de Patrimonio’. De esta forma, justificaba el regidor la ubicación de la estructura en la plaza, teniendo en cuenta que es el lugar en el que tradicionalmente paran los autobuses y que Patrimonio lo autorizó pese a estar dentro del espacio de protección de edificios como la Casa Consistorial o la iglesia.