Viernes 10 de febrero de 2012
última actualización: 16:59
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La parcela propiedad de Xardín das Burgas pasa por ser el modelo perfecto de solar abandonado que daña un entorno sensible de la ciudad, en este caso el de las fuentes termales, uno de los puntos más visitados por los turistas. El solar de casi dos mil metros cuadrados es hoy una auténtica escombrera, tras el frustrado proyecto de hotel-balneario de nueve plantas que promovió el ex alcalde Manuel Cabezas y acabó desvelándose como un sonado ‘pelotazo’ urbanístico que casi dejó sin agua las termas.
La imagen por excelencia de un solar abandonado en la ciudad no es otra que la parcela de Xardín das Burgas, con el agravante de que se ha transformado en una auténtica escombrera a muy pocos metros de las fuentes termales de As Burgas, el punto más turístico de Ourense. El terreno no está incluido en el registro municipal de solares con el que el Concello pretende evitar la especulación y, si del casco histórico se trata, como sería este caso, salvar del deterioro la zona monumental. Ocurre que el futuro de la parcela de la antigua casa de baños ‘La Moderna’ deberá estar obligatoriamente ligado al Bien de Interés Cultural (BIC) de As Burgas, cuyo plan de actuación está aún en fase de redacción y, por tanto, pendiente también de ejecutar.
Esta es, con todo, la solución planteada por el actual bipartito para solventar lo que los ciudadanos y el propio grupo de gobierno han calificado de claro ‘ejemplo de pelotazo urbanístico’ en la polémica gestión municipal desarrollada por el ex alcalde la ciudad Manuel Cabezas: la estrategia, al final infructuosa, diseñada en el año 1999 para construir en esa parcela de casi dos mil metros cuadrados (con otros 1.530 más vendidos por el Concello a la promotora Xardín das Burgas por sólo 291 mil euros en pleno centro neurálgico de Ourense) un hotel-balneario -sólo 4.000 metros de lo segundo y 26.700 de lo primero- de nueve plantas en superficie más cuatro sótanos, al lado mismo de la Praza de Abastos y de las fuentes termales. O lo que es lo mismo, la transformación de unos derechos de edificación, que el Plan de Urbanismo cifraba en 2.300 metros cuadrados, hasta una edificabilidad de 19.232, gracias a una oportuna modificación del PXOM que incluso permitió el derribo del inmueble protegido de la vieja casa de baños. Todo ello sin contraprestación para la ciudad gracias a una oportuna recalificación urbanística que desembocó en una beneficiosa catalogación del suelo para el promotor, Basilio Martínez Serodio (administrador único de Xardín das Burgas): la parcela pasaba a ser suelo urbano consolidado, es decir, el que no tiene que ceder contraprestación alguna a cambio de la edificabilidad acordada.