Dicen que en España se disputa la mejor liga mundial de fútbol pero en realidad, de un tiempo a esta parte, la contienda se centra en dos equipos rivales y, dicho sea de paso, con el mayor poderío económico y los estadios con mayor aforo. Y estos equipos son sabido es, el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona o Barsa y Real Madrid pues tanto monta monta tanto Isabel como Fernando.
Teniendo en cuenta que el equipo catalán ha conquistado las dos últimas Ligas, ahora, bajo la mano desprendida y generosa del presidente del equipo de la Puerta del Sol y Plaza Cibeles, florentino Pérez, se ha fichado al entrenador portugués, Mouriño, y se pretende con ahinco conquistar el campeonato que acaba de empezar. Aprovechándose de la disponibilidad de los euros que Florentino puso a disposición del portugués, Mouriño, éste, muy cuco, ha pedido fichar nuevos jugadores de lo mejorcito que existen en el Planeta Tierra.
Y si fueran jóvenes también le pediría a don Florentino a Di Stéfano, Pelé, Maradona, Luis Suárez, Amancio, Platini, Cruiff, Eusebio y al poeta luso Fernando Pessoa para que compusiera unos versos épicos para levantar el corazón de los jugadores como si fuera aquello que dice: ¡a mi la legión!. Pero dentro de este afán de pedir, no sería de extrañar que si a Cristinao Ronaldo, para marcar goles, se le antojase comer un bacalao a la portuguesa, Mouriño sería capaz de pedir a don Florentino que fichase a un líder de la gastronomía lusa y también ¿por qué no? a Amalia Rodrígues para cantar fados para atenuar la nostalgia del delantero.
El Real Madrid ha contratado a Mouriño por diez millones de euros limpios por temporada en contrato de cuatro años. Perdonen si al hacer la cuenta me equivoqué porque me tiembla la mano pero el resultado que me sale es de 27.397,26 euros/día equivalente a 4.558,812 de las desaparecidas pesetas. Mucho tendrá que aplicase Mouriño para ganar la Liga ya que después de tanta petición de nuevos jugadores y la fuerte inversión realizada por el Club que preside Florentino Pérez, clasificarse en el segundo puesto equivaldría, con perdón, a un montón de basura. Y no estaría de más que el entrenador del equipo blanco leyera los versos de un poeta coñón ourensano que dicen así: 'Y no te olvides, Mouriño, /que con la buena uva / cualquiera hace buen vino/'.