Vox y Al Ándalus

Vox y Al Ándalus

Ha dicho Vox que la reconquista de España ha empezado en Andalucía y seguirá imparable por el resto de España. Es curioso, cuando menos, este planteamiento porque hay similitudes y diferencias con la situación actual en nuestro país. La reconquista se inició en el año 722 y su finalidad, entre otras, era bajar desde Asturias para recuperar el territorio que los musulmanes llamaban al Ándalus. Ahora Vox dice que la reconquista se inicia en Andalucía y, se supone, que irá subiendo, tal vez hasta llegar a Asturias. Es una similitud, pero la diferencia es que en la reconquista España estaba ocupada por musulmanes y ahora lo está por españoles, aunque haya un problema, en todo el mundo occidental, con las migraciones, que son buenas y necesarias si son legales y controladas. 

La invasión musulmana fue debida a las luchas internas de la monarquía visigoda para elegir al sucesor de Witiza y a la traición de una de estas facciones que llamó a los musulmanes en su ayuda y les permitió la entrada en España. Actualmente existe en Cataluña un movimiento separatista y desleal que está dispuesto a llamar en su ayuda a todos los extranjeros que se presten y vean en España un país atrasado y no democrático. Es una similitud, pero la diferencia es que cuando se inició la reconquista España se había perdido y ahora España sigue intacta a pesar de los independentistas, que parecen perder fuerza. 

La reconquista que duró desde el año 722 a 1492 tenía también como finalidad la sustitución de la sociedad y cultura musulmana por la sociedad y la cultura cristiana occidental. En esto no hay similitud alguna con la reconquista de la que habla Vox, España es un país occidental y si somos más o menos cristianos es debido a nuestra propia forma de pensar y de actuar, no a la imposición de los creyentes de otras religiones. 

Estas diferencias me hacen pensar que en España no hace falta reconquista alguna y aunque la utilización del término por Vox sea, probablemente, un eufemismo, no ha sido afortunada. La verdadera recuperación de España, que no reconquista, se produjo con la Constitución de 1978 y el acuerdo entre españoles. Es fácil decir que se quiere acabar con las autonomías. El problema es que en España hay opiniones para todos los gustos, unos quieren estado unitario, otros un estado federal, algunos se quieren independizar y hay quien prefiere un estado confederal. Si alguna de estas opiniones parciales se impusiera a las otras, la consecuencia sería que la Constitución española ya no sería la de la gran mayoría de los españoles, sino la de una parte, como ocurrió en épocas anteriores que acabaron en fracaso total. 

Por eso los radicalismos, los extremos, no valen. No pueden imponerse los independentistas ni los que quieren acabar con las autonomías y el reconocimiento de las diferencias entre españoles. El acuerdo, el pacto, la búsqueda de soluciones mayoritarias es lo único que funciona, que nos permite convivir y progresar, lo que no significa que no haya que evolucionar y cambiar lo que haya que cambiar. Por último, estuve en Andalucía el fin de semana que se celebraron sus elecciones y la verdad, me sentí tan en España como me siento en Galicia o en Canarias. No existe un problema de identidad española en Andalucía. Donde sí lo hay es en Cataluña y eso “explica”, en una parte fundamental, el auge de Vox, curiosamente, en donde no lo hay. Los extremos de un lado (independencia de España) resucitan a los del otro (reconquista de España).