La emoción está servida

La emoción está servida

La primera parte de esta historia muy pocos, entre los que me incluyo, podíamos llegar a imaginar y me alegro enormemente por el fútbol, por esta Primera Galicia que nos vuelve a regalar como en otros tiempos emoción y grandes dosis de sorpresa.

Los favoritos están cumpliendo con las expectativas y los retos que de ellos se podía esperar, pero se encontraron con inoportunos e imprevistos baches, del cual han sabido mantenerse Arnoia y Allariz, que ahora mismo dominan el territorio del ascenso. No pueden despistarse a partir del 13 de enero cuando arranque la segunda vuelta, porque por detrás hay varios que vienen apretando y que han revertido su situación como es el caso del Polígono.

El Nogueira cuenta con un as con el que explota sus cualidades que lo invitan a soñar con el regreso a la Preferente Galicia.

El Verín dejó escapar varios puntos, especialmente en casa, que ojalá no acabe lamentándose en la recta final.

El Celanova, último verdugo de los verinenses, y el Monterrei transitan por caminos paralelos con la ilusión de no desentonar. En cambio, el Peroxa es el fiel retrato del doctor Jekyll y Mr Hyde, capaz de lo mejor y de lo peor, como ante el Covadonga al que lleva una década sin conseguir vencer en O Marco.

El Loñoá mejoró notablemente con la llegada de Alonso, logrando el doble de puntos que su antecesor Figo. En la misma dirección va el Covadonga que con sus últimos tres triunfos hubiese querido que no llegase este parón.

La lucha por la permanencia sigue intacta y para eso deberán trabajar mucho los tres últimos. Esta liga sigue vivita y coleando.