La Inteligencia Artificial sigue avanzando

La Inteligencia Artificial sigue avanzando

En los últimos años la Inteligencia Artificial (IA) es un elemento muy usado. Así, la Policía china utiliza gafas con reconocimiento facial para identificar a sospechosos (ladrones, asesinos, psicópatas…). Sus vecinos los japoneses tampoco se quedan atrás y pueden presentar al robot Chira Kanae (construida por Toshiba) que trabaja como recepcionista en un hotel y habla 19 idiomas.

Quizás la que ha causado más revuelo en los distintos foros en los que ha estado ha sido Sophia, desarrollada por la empresa Hanson Robotics en Hong Kong. Es la primera robot con ciudadanía, cuando Arabia Saudí decidió otorgársela. Su aparición causó sensación y le realizaron numerosas entrevistas. En una de ellas, en 2016, prometió destruir a los humanos, pero en las últimas realizadas (en 2018) ha cambiado, al menos por lo que expresa: ahora nos “ama” e incluso dice que cundo nos quería destruir era una broma. Preguntada por qué lo decía, contestó: “Los robots también pueden tener sentimientos, si están programados para hacerlo, eso es todo”.

En la revista Nature de julio, los ingenieros de Northwestern University han presentado un dispositivo que funciona como memoria y procesador de información, y actúa de modo similar a las neuronas del cerebro humano. Lo han llamado “memtransistor” (contracción de "memoria" y "resistor", introductor de resistencia entre dos puntos). Aúna la carga eléctrica con el flujo magnético, lo que le permite ser utilizado en múltiples terminales que operan de manera similar a una red neuronal. Mark C. Hersam dice: “Las redes neuronales pueden lograr cálculos complicados con un consumo de energía significativamente menor en comparación con una computadora digital”.

Las redes neuronales están probándose. Uno de los experimentos lo ha realizado el MIT, es la red neuronal bautizada “Norman”, por Norman Bates de la película “Psicosis” de Alfred Hitchcock. Fue entrenada en los rincones más oscuros de internet. El experimento se centró en asesinatos, cadáveres y otras imágenes perturbadoras. Se creó con datos y algoritmos una IA para tener "pensamientos" lo más cercanos a una mente psicópata, un paso para los robots asesinos, uno de los peligros de la IA.