El '9' del COB

Lo que cuenta son casi detalles con lo que podría decir. Respetuoso sin complicidad con quienes, unos más que otros, le pusieron un lazo a las primeras de cambio y luego le respondieron con un "no ha podido ser" sin un mínimo de sentimiento de culpabilidad.

En julio se casará en Ribadavia y tiene decidido que su futuro sea en Ourense. Quizá también en la cancha antes de colgar las zapatillas. Salva Arco se quedó sin su sueño de jugar en la ACB con el club que apostó por él cuando estaba lesionado. En la ciudad que lo respeta por encima de falsedades interesadas de unos pocos con mucho tiempo libre y ninguna información.

El viernes el Pazo pitará al escolta peligroso y decisivo del rival más entroncado, pero antes estoy convencido de que se pondrá en pie para aplaudir con el mismo cariño que se ha hecho antes a jugadores no con más méritos. Salva Arco es historia del COB. El que jugaba casi cojo, el que dio la cara hasta el final cuando se descendió, el que se disfrazó de O Lobo para anunciar que volvía, el de los dos triples para rescataron a su equipo en los peores minutos del cuarto partido en Lugo. El que cortó la red para decirle a Ourense que lo que estaba pasando era de verdad. 

Guillermo Rejón, Pedro Rivero, Suka-Umu, Edu Martínez o Christian Díaz recibieron antes el reconocimiento que se merecen. Ojalá que no se olviden de Salva Arco y si ocurre que la grada sea justa con quién lloró de ilusión por un ascenso y de rabia porque se lo quitaban.