Falta la firma

Vamos allá. Toca empezar el ya recurrente momento de la temporada en la que el interés del COB se centra en operaciones ajenas, las canchas, negociaciones telefónicas y fechas tope. Nada nuevo en estos lares.

Por una vez debería cambiar el escenario y a estas alturas de la película todo apunta a que así será pero hasta que las firmas sustituyan a las intenciones es hablar por hablar.

El sabotaje de la ACB con Ourense solo tuvo como lectura positiva el margen que ganaba el club parar armarse en condiciones y aspirar a asentarse en esa competición sin tener recurrir a la Virgen de Fátima.

Y lo ha hecho. El COB que trabaja ahora de puerta para adentro no se parece en nada al que ascendió la temporada pasada. Ha aglutinado gestiones y proyectos cerrados o hilvanados que ya fuerzan las bisagras para ver la luz. En todas las parcelas del club.

El COB es a día de hoy un iceberg del que no se ve más que la coronilla y pendiente de una luz verde para anunciar patrocinios, camisetas, mejoras en el Pazo, acuerdos de márketing o merchandising. Eso firmado. Y lo que está por cerrarse.

Falta el O.K. definitivo de Abanca para que Ourense se crea de verdad lo que ha reclamado en la cancha y en la calle. Porque los fantasmas de operaciones extrañas en Barcelona son cuentos de brujas que se acaban en cuanto aparece la luz. Si Ourense cumple la ACB cumplirá.

Por una vez el COB ha planificado y tiene tiempo para trabajar en los despachos para luego lucir en la pista. Está todo listo para empezar a hablar de la ACB y a ilusionarse con ella. Es el momento de subir de nivel.