Hacienda, ¿somos todos?

Hacienda, ¿somos todos?

Recuerdo, hace años, que el entonces ministro de Obras Públicas, Transportes y MedioAmbiente, Josep Borrell Fontellas, dicho sea de paso cuando el presidente del Gobierno era Felipe González, en un programa de televisión dijo, entre otras cosas: "Hacienda somos todos". En efecto, la Hacienda Pública es ese ministerio que tiene por misión la recaudación de haberes, bienes, impuestos, etcétera correspondientes al Estado para satisfacer las necesidades de la Nación.

Así, la Constitución Española, en su artículo 31.1, dispone: "Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad..."

Todos queremos buenas carreteras, sanidad, unos servicios excelentes pero, si es posible, que los paguen los demás. El empleado, el obrero bajo nómina, el jubilado, no pueden escamotear un céntimo mientras que políticos famosos en situación de -presuntos-, evaden cuando pueden amparándose en los llamados paraísos fiscales. Esto se llama delito por incumplimiento de las obligaciones tributarias.

Y en el complejo sistema tributario, a nivel del territorio español, los legos, los profanos en la materia nos preguntamos: si asistimos, por ejemplo, a la consulta de un profesional que en todo caso tiene la obligación de darnos la factura, la minuta de honorarios, ¿por qué no nos la da salvo que se la pidamos? Publio Siro, el poeta latino, dijo: "Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas". El mundo está lleno de pícaros. Esto es... ¡la intemerata!