Muy bien

En La Región del pasado martes 22, en primera plana apareción esta noticia: "Diputación y empresas sientan las bases de un "lobby" ourensano". Lobby, palabra inglesa, dicho sea de paso, significa grupo de presión. Algo así como influencia que un grupo social ejerce sobre los individuos que componen el resto de un ámbito social.


Esopo, el historiador griego, popularizó estas palabras: "La unión hace la fuerza", y esto es lo que, bajo la batuta del presidente de la Diputación, Manuel Baltar, se llevó a cabo en la Estación de Montaña de Cabeza de Manzaneda. Curiosamente lugar frío, de nieve, para planificar medidas calientes, óptimas, que cambien la faz de nuestro entrañable Ourense.
Que no se diga que el escaso desarrollo ourensano, como antaño, tenga que provenir de nuestros emigrantes aunque estos llenaron a rebosar el activo de la extinguida Caja e Ahorros Provincial de Ourense ¿a cambio de qué? Y no olvidemos que el ciclo de la emigración vuelve a estar presente. A nuestra juventud, ante la carencia de trabajo, de poco o nada le sirve el brillante currículum.


Ojalá que Ourense inicie la escalada con el mejor empeño del sector empresarial y no olvidemos que ser empresario equivale a ser emprendedor y emprender conlleva dificultad o peligro. Un aplauso para los empresarios y entiendo que el presidente de la Diputación, Manuel Baltar, merece un elogio por la idea de conciliar a nuestros empresarios. Ojalá que la idea fructifique mutatis mutandis. Ojalá. Y conste que mi elogio a Baltar está muy lejos de la adulación y ante la posibilidad de algún escéptico por el elogio que cito para Manuel Baltar, aclaro que estoy infinitamente lejos de la "adulación". Quien estas líneas escribe residente en A Coruña pero con Ourense en el alma, está jubilado, fuera de la actividad laboral y afortunadamente con los dos hijos colocados.