Ourense, ¿ciudad acogedora?

Ourense, ¿ciudad acogedora?

Quien estas líneas escribe lleva muchos años residiendo en A Coruña, ciudad que presume de su eslogan: "Ciudad en la que nadie es forastero". No obstante lo bonito de la ciudad, me sigo considerando ourensano, muy Rosaliano: Miña terra / miña terra / terra onde me eu criei /. La saudade no es ningún cuento.

Y leyendo las noticias recientes publicadas en La Región el sábado 26 de agosto: "Delincuentes comunes relevan a las bandas en los robos de pisos en la ciudad". También el mismo día: "Pelea entre indigentes en el Parque de San Lázaro. Los vecinos se sienten atemorizados por estos habitantes de la zona. Cada tarde se sucede el consumo de bebidas alcohólicas y otras sustancias... a la vista de menores en esta centrica zona".

Confieso que el Parque de San Lazaro siempre ha sido lugar de mi agrado, incluso para iniciar tertulia con el compañero de asiento con persona comunicativa que huye del soliloquio.

Si, distinguido lector, es usted aficionado a la narrativa, puede encontrarse con persona de edad madura, que padece soledad por viudedad y dos hijos en la lejanía por razones de trabajo que agradecen la compañía y conversación y en poco tiempo de charla tiene argumento del que tal vez se podría encontrar idea para quizá escribir una buena novela. Leyendo estas noticias negativas que acontecen en un parque situado en el centro de la ciudad, lugar de sosiego sobre todo para gente de edad madura, solo me resta decir ¡qué asco!