Periodismo de humor

Periodismo de humor

Al abrir las hojas de los periódicos echo en falta al columnista de humor que me ayude siquiera por un poco de tiempo a olvidar la congoja de los problemas cotidianos. Sin embargo, noto que proliferan los comentaristas que escriben acerca de política y abundan de tal manera de que llegan a producirme como una especie de cabreo. En cualquier caso, acabo bostezando.

También es cierto que me queda el consuelo de leer las ofertas de los supermercados sobre todo en víspera del periodo navideño que por algo disfruto del tiempo libre del jubilado. Esto con todos mis respetos para los especialistas del género.

Puede que sea la falta de esta tendencia periodística, del estilo humorístico, lo que me empujó a acordarme de Julio Camba, de aquel escritor de estilo satírico e irónico que entretenía, seducía e invitaba a sonreír. Como sabemos nació en Vilanova de Arousa, en aquellos tiempos en los que no había narcotraficantes, cabezas con el pelo parecido a un gallo, ni pantalones de suma elegancia, de vanguardia, rotos en la rodilla. Autodidacta puro, Julio Camba no estudió ni bachillerato.

Escribió en los mejores periódicos españoles y fue premiado con el prestigioso Premio Periodístico Mariano de Cavia.