Los Reyes Magos

Como sabemos, en el cristianismo, los Reyes Magos fueron los que guiados por una estrella llegaron de Oriente para adorar al niño Jesús. Excelente el comportamiento de los Magos. En la realidad, la figura de los Magos es sustituida por las personas, que son las que actúan como Melchor, Gaspar y Baltasar a la hora de hacer los regalos. Y he aquí que para los niños es una fiesta ilusionante, incluso con suspense. ¿Me traerán lo que les he pedido en la carta? Se convierte, por tanto, en fiesta que divide a ricos y pobres.

No faltarán las señoras que sean obsequiadas con valiosas joyas: adornos de oro, plata o platino con perlas o piedras preciosas, por ejemplo. Todo esto me recuerda a mi niñez en Ourense, ya que el triciclo solicitado se quedó en un puñado de caramelos que, desde su caballo, me tiró el rey negrito.

Ahora, con fervor y oraciones, los longevos, los de la edad provecta, pedimos el más valioso de los juguetes: salud, salud, salud. Ya lo dice la canción popular: tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor, y el que tenga estas tres cosas, puede dar gracias a Dios.