La soledad

En La Región del lunes 23 de enero se nos informó de que más de 14.000 personas mayores de 65 años viven en soledad en la provincia. Una de estas personas manifestaba que la única familia que tiene en Ourense es la Cruz Roja. Pero esta soledad no solo es consecuencia de ser mayor de 65 años, sino que puede obedecer, tal vez, a viudedad, divorcio, separación o carencia voluntaria de compañía.
La figura del ermitaño, persona que vive en soledad no es para olvidar, ni tampoco el solterón/solterona.

El insociable, por su condición, soporta satisfactoriamente la soledad.

Sobre la soledad se han manifestado con opiniones contradictorias hombre famosos. Chauces Troilus, el célebe escritor inglés, nos dejó esta sentencia: “¡Ay del que está solo! Porque si cae no habrá nadie que le socorra”. Conversar, comunicarse, es escapar de la soledad y en momentos difíciles también sirve para consolar al triste. No obstante, como antes decía, sobre la soledad se han manifestado los más famosos. Y entre ellos no podía faltar Lope de Vega con sus versos:

“A mis soledades voy,/ de mis soledades vengo./ Porque para andar conmigo/ me bastan mis pensamientos.”