A las cuatro y media

A las cuatro y media

Qué sucedió a las cuatro y media? Pues sencillamente que a las cuatro y media del pasado día 20 de marzo dio comienzo esa época del año llamada primavera que viene a ser el tiempo que una cosa está en su mayor vigor y hermosura aunque no todas las primaveras nos obsequien con ese amanecer, con esa aurora boreal sonrosada que precede inmediatamente a la salida del sol. 

A veces el encanto de la primavera cambia temporalmente de aspecto con lluvias prolongadas y cielo oscuro, nublado, triste. Lluvias, no obstante, imprescindibles para los que vivimos debajo de ese tejado llamado cielo, a los que por razón de edad estamos en el otoño de la vida, nos encanta cada vez más la época primaveral. Es esa primavera que la sangre altera, sensual, cuando la vista disfruta de esa planta herbácea tan bonita, amarilla, jovial, llamada margarita y tan picarona, con el suspense hasta el final del "me quieres sí/no". 

Alborada, amanecer. He ahí dos palabras hermosas de nuestro rico diccionario. Pero no todas las palabras son de agrado. Pongamos, por ejemplo, esa tan carente de poesía, de lírica: corrupción. ¿Y qué decir de unos partidos políticos liderados por Pedro Sánchez (PSOE); Pablo Iglesias (Podemos) y Alber Rivera (Ciudadanos) que con pretensiones de gobernar a 46.624.382 españoles, contando en su momento con Mariano Rajoy, no se ponen de acuerdo "y la una por la otra la casa sin barrer"?